La Consellería de Sanidade plantea crear plazas estructurales de médicos de familia cuando los centros de salud superen una media de 36 consultas diarias por profesional y una ratio de 1.200 tarjetas sanitarias por facultativo.
Esta es una de las medidas aprobadas este miércoles por tres de los cuatro sindicatos participantes en la Mesa Sectorial de Sanidad. CSIF, UGT y CC.OO han votado a favor, mientras que CIG-Saúde se ha descolgado del acuerdo asegurando que es un «insulto» para los trabajadores y que convierte en estructural la sobrecarga del sistema.
Los nuevos parámetros, destaca la Consellería de Sanidade en un comunicado, supondrán la dotación de nuevas plazas sobre la base de la actividad asistencial de los centros de salud, las ratios de población de referencia y con arreglo a una planificación que «responda a las necesidades asistenciales de una manera eficiente».
Para la determinación de nuevas plazas de medicina de familia será preciso que se cumplan los dos criterios ya citados simultáneamente. Con todo, se contempla la posibilidad de un refuerzo coyuntural, de acuerdo con los recursos disponibles, en el caso de aquellos centros sanitarios que registren una presión asistencial elevada.
Otra ratio pactada ha sido el refuerzo estructural en la categoría de pediatría de atención primaria cuando, partiendo de agendas de 25 actos, el centro de salud supere las 30 consultas por profesional y día y, además, su ratio media siga siendo superior las 1.000 tarjetas sanitarias.
En el caso de enfermería, se dotará de nuevos puestos de trabajo cuando las tarjetas sean superiores a 1.200 en adultos y la 1.000 en pediatría, al tiempo que las consultas inscritas diariamente sean superiores a las 36 en adultos y a las 30 en pediatría.
RATIO 1:1 PARA MÉDICO/PEDIATRA CON ENFERMERÍA
Además, el cumplimiento de la ratio 1:1 supondrá que la creación de una plaza de médico o pediatría llevará automáticamente aparejada la creación de una de enfermería.
En lo que respecta a la categoría de farmacéutico de atención primaria, se define la creación de una unidad de farmacia por cada 18.000 habitantes. Además, se fija como objetivo contar con un farmacéutico por cada servicio de atención primaria de cara al año 2030.
Asimismo, el Sergas adaptará la cartera de salud bucodental del Ministerio de Sanidad a la de Galicia tomando como referencia la ratio de un odontólogo por cada 22.500 tarjetas sanitarias. En esta línea, se establece como objetivo alcanzar una ratio 1:1 que suponga que exista un técnico en higiene bucodental por cada odontólogo de atención primaria.
El pacto recoge también el objetivo de crear una plaza de matrona por cada 5.500 mujeres mayores de 14 años en 2030; una de fisioterapeuta de atención primaria por cada 11.500 habitantes; una de técnico de cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) por cada unidad de fisioterapia; la dotación de un dietista-nutricionista por cada 50.000 habitantes; el establecimiento de nuevos puestos de trabajo social de forma que exista un puesto por servicio de atención primaria con más de 7.500 tarjetas sanitarias; y la fijación de un puesto de personal de servicios generales por cada seis agendas.
Además, se fija para 2028 una reivisón de los criterios para evaluar su idoneidad por parte de la Consellería de Sanidade y de los propios sindicatos.
Por último, se acordó la constitución de una Comisión de Seguimiento del documento de planificación asistencial de recursos humanos en atención primaria, cuya primera reunión será la próxima semana.
CSIF, UGT Y CCOO: «BUEN AVANCE»; CIG SE DESCUELGA
CSIF, UGT y CCOO han ratificado este acuerdo. Para los sindicatos, consultados por Europa Press, las ratios presentadas suponen «un gran avance».
Reconocen que no se plasma «todo lo que les gustaría» alcanzar pero, aún así, es «bastante más» de lo que había hasta el momento. «Es un buen avance», aseguran.
No comparte esta opinión CIG-Saúde, la única fuerza sindical de la Mesa que no ha firmado el acuerdo. Consideran que «es un insulto para los trabajadores, que llevan años soportando sobrecarga, falta de personal y un deterioro continuado de sus condiciones de trabajo mientras la Administración sigue sin poner encima de la mesa una planificación a la altura de las necesidades reales».
Para el sindicato, no tiene ningún sentido que, existiendo ya límites de actividad acordados de 30 atenciones diarias en Medicina de Familia y 25 en Pediatría, se exija «superar esos límites de manera sostenida» para reconocer que es necesaria una nueva plaza. «Esto no es planificación: es obligar primero el personal a asumir la sobrecarga y actuar solo cuando el problema ya está consolidado», aseguran.
Respecto a la ratio 1:1 de enfermero con médico de familia y pediatra, aseguran que las cifras «no cuadran» con ese compromiso. «El acuerdo parece nacer ya incumplido. Si hay que reforzar quince categorías, corregir los déficits acumulados y al mismo tiempo alcanzar el 1:1 de Enfermería, el volumen global de plazas anunciado no permite ver cómo se va a hacer realidad», afirman.
«La CIG no va a avalar que se llame planificación a administrar la escasez. La Atención Primaria necesita personal suficiente antes de llegar al límite, no cuando la sobrecarga ya se convirtió en la norma», concluyen.
GÓMEZ CAAMAÑO REIVINDICA LA CAPACIDAD DE NEGOCIACIÓN
Esta mañana, antes de que trascendiesen los detalles del acuerdo, el propio conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, se mostraba satisfecho con el apoyo de tres de los cuatro sindicatos.
«Es una reforma que, además, se planteó desde abajo, hablando con los profesionales de atención primaria y que completa ahora el círculo, avalada por la mayoría de la mesa sectorial», destacaba, subrayando además que demuestra la capacidad de la consellería para negociar «a diferencia del Gobierno central».
«Me tiene perplejo que no se pueda hacer ningún movimiento desde el Gobierno central para intentar frenar la huelga del Estatuto Marco. Están a otra cosa», ha lamentado.

