La conselleira do Medio Rural, María José Gómez, ha presentado este lunes ‘Coa comida, Galicia sen desperdicio’, el distintivo con el que la Xunta quiere fomentar el aprovechamiento alimentario , y ha hecho entrega (simbólica) del mismo al restaurante O Balado de Boqueixón (A Coruña), del cocinero del Grupo NOVE Roberto Filgueira.
En el acto, la conselleira ha subrayado que aprovechar los alimentos al máximo también es una forma de valorar el esfuerzo de los productores y los recursos empleados para producirlos, así como de «cuidar el territorio y contribuir a una sociedad más responsable».
Este mismo lunes, el gobierno gallego aprobó en el Consello una Declaración Institucional por el Día Internacional de la Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Al respecto, María José Gómez ha puesto en valor el compromiso de la Xunta con la prevención de las pérdidas alimentarias y con la reducción del desperdicio «en todas las etapas de la cadena».
Se trata, ha incidido, de un «reto que debe ser compartido» por toda la sociedad, y por eso Medio Rural está elaborando la Estrategia de Prevención, que promoverá también la colaboración para aprovechar los excedentes aptos para el consumo e impulsará la formación, sensibilización e innovación en este ámbito.
En su Declaración Institucional, el gobierno gallego también reconoce el esfuerzo de las personas y entidades que contribuyen cada día a prevenir las pérdidas alimentarias y a reducir el desperdicio, y traslada su compromiso de seguir trabajando para fortalecer las buenas prácticas para el aprovechamiento de alimentos, promover redes solidarias y favorecer condiciones de seguridad jurídica y alimentaria, así como impulsar la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento.
En el acto de este lunes, el chef Roberto Filgueira ha hecho hincapié en el uso del producto de temporada, como son ahora las manzanas y castañas, y ha recordado que productos como éstos tienen aprovechamiento, y que las frutas y hortalizas pueden congelarse y utilizarse posteriormente para hacer mermeladas.
Además, ha recordado que el rural favorece el aprovechamiento del cien por cien de los productos, con prácticas como el uso de piel de patata y otros restos orgánicos para alimentar al ganado.

