El acusado de una agresión sexual cometida en Lugo en junio de 2024 aceptó este lunes, ante la Audiencia Provincial de Lugo, una pena de dos años de prisión tras alcanzar un acuerdo de conformidad con las acusaciones.
El hombre, de nacionalidad peruana, nacido en 1992 y sin antecedentes penales, ha reconocido los hechos y ha abonado este mismo lunes 6.000 euros de los 12.000 euros fijados como indemnización para la víctima.
La condena contempla también una prohibición de aproximarse a la mujer a menos de 500 metros durante cinco años, así como la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio durante el mismo periodo.
Además, deberá cumplir cuatro años de libertad vigilada una vez finalice la pena de prisión y tendrá una prohibición de ejercer durante un año actividades o profesiones que impliquen contacto con menores.
La pena de prisión queda suspendida al no superar los dos años y al haberse producido una reparación parcial del daño. El acusado dispondrá de tres años para completar el pago de la responsabilidad civil, mediante cuotas de 200 euros al mes durante 36 mensualidades. La suspensión queda condicionada a que no vuelva a delinquir y a que haga frente al pago de la indemnización pendiente.
El acuerdo tiene en cuenta las circunstancias atenuantes de reparación del daño y confesión. Asimismo, se ha eliminado la petición de expulsión del territorio español debido a su arraigo.
HECHOS
Los hechos se remontan a la madrugada del 21 de junio de 2024. Según el relato incorporado al procedimiento, el acusado y la víctima se encontraban de celebración por la calle y habían consumido alcohol. La mujer comenzó a encontrarse mal y pidió al acusado que la acompañara hasta su domicilio. Sin embargo, en lugar de llevarla a casa, el hombre la trasladó a su vivienda, donde posteriormente se produjo la agresión sexual.
Según el escrito de la Fiscalía, la mujer se encontraba en unas condiciones que le impedían prestar un consentimiento sexual válido debido a la ingesta previa de bebidas y de medicación pautada para la ansiedad. Tras quedarse ambos dormidos, el acusado le quitó la ropa y mantuvo relaciones sexuales con ella pese a que, según la acusación, la víctima expresó verbalmente su negativa.
La mujer consiguió finalmente abandonar la vivienda y regresar a su domicilio, desde donde fue trasladada al HULA para recibir asistencia sanitaria. La exploración médica detectó un eritema en la horquilla vaginal y la víctima denunció los hechos ese mismo día.
La Fiscalía había solicitado inicialmente para el acusado una pena de ocho años de prisión, además de 15 años de prohibición de aproximación y comunicación, seis años de libertad vigilada y 18 años de inhabilitación para trabajos con contacto habitual con menores. La acusación particular mantenía la misma petición de pena acordada finalmente, aunque reclamaba una indemnización de 15.000 euros.
El acusado permaneció inicialmente en prisión provisional, decretada por el Juzgado de Instrucción número 2 de Lugo el 22 de junio de 2024. Posteriormente, la Audiencia Provincial acordó un mes después su puesta en libertad provisional con medidas cautelares de alejamiento y comparecencias periódicas.

