La responsable de relaciones internacionales del BNG, Montserrat Prado, ha defendido el trabajo conjunto entre su partido y el PNV para reivindicar «el derecho de nuestras respectivas naciones a la soberanía y al derecho de autodeterminación».
La dirigente del BNG, en declaraciones en Vitoria este domingo durante la celebración del Alderdi Eguna del PNV, ha considerado que esta colaboración es «más necesaria que nunca» ante un contexto internacional en el que, a su juicio, se han «dinamitado unas mínimas reglas de convivencia».
En este sentido, ha denunciado que se está intentando «imponer la ley del más fuerte» y no respetar «el derecho de los pueblos a decidir y a decidir su futuro».
Prado también ha criticado la situación política española, donde ha situado un intento de los «grandes poderes del Estado» de «afortalar el régimen del 78». Según ha señalado, esto supone impedir avances en el reconocimiento de libertades y en el reconocimiento de que España es un «estado plurinacional» en el que naciones como Galicia y Euskadi «tenemos derecho a decidir nuestro futuro».
La responsable del BNG ha criticado, además, el actual y «evidente clima de crispación, de descalificación del contrario» y ha denunciado que no se respeta «la representatividad de las urnas a las organizaciones políticas».
A su juicio, este contexto no favorece garantizar «derechos individuales, derechos básicos» o «el derecho a una vida digna», pero tampoco permite avanzar en el reconocimiento de las naciones del Estado.
Así, Prado ha reivindicado que son las organizaciones políticas de las «naciones del Estado» las que están planteando «propuestas democráticas, propuestas valientes» para evitar la consolidación de un marco de «más recentralización, más españolización y, por lo tanto, de negación de los derechos que tenemos las naciones del Estado».
En este contexto, ha reafirmado la colaboración entre BNG y PNV, y ha trasladado su «solidaridad con todo el pueblo vasco», además de ofrecer su mano para que ese trabajo conjunto de Cataluña, Euskadi y Galicia permita avanzar en ese reconocimiento de sus «derechos nacionales».

