La División de Investigación de Accidentes Marítimos del Reino Unido (MAIB, por sus siglas en inglés) ha publicado en las últimas horas su informe definitivo sobre el naufragio del pesquero ‘Argos Georgia’, apuntando que la tripulación alertó inicialmente por WhatsApp del hundimiento, lo que supuso un retraso en el operativo de rescate.
La tragedia se produjo el 22 de julio de 2024 frente a las Islas Malvinas, costándole la vida a 13 de los 27 marineros a bordo, siendo cuatro de los fallecidos gallegos.
Según el documento del MAIB, el buque no envió ninguna alerta formal de socorro durante las primeras fases de la emergencia. En su lugar, se retransmitieron mensajes por teléfono y WhatsApp a buques con los que la tripulación ya tenía contacto y con la empresa en tierra.
«La información sobre el siniestro se transmitió a tierra por medios informales, en lugar de mediante una alerta directa de socorro a la autoridad coordinadora y a los buques de la zona», explica el documento, al que ha tenido acceso Europa Press.
Esto limitó la percepción inicial de la situación y retrasó la activación de una respuesta eficaz, insiste el informe, ya que la emergencia se trató inicialmente como una situación que aún podía «controlarse o estabilizarse».
En concreto, fue sobre las 13.00 horas cuando el Argos Georgia sufrió una entrada incontrolada de agua a través de una compuerta en el costado de estribor, momento en el que se comenzó a inundar todo el buque.
Fue sobre las 13.45 horas cuando el patrón alertó por WhatsApp, pero no fue hasta casi las 15.30 horas cuando se dio alerta oficial de socorro.
«Hasta ese momento, la información transmitida a tierra indicaba que la tripulación intentaba controlar la inundación y que el buque resistía la entrada de agua. A las 15.38 horas, se recibió información adicional de que la tripulación llevaba puestos trajes de inmersión y se preparaba para abandonar el buque», añade el texto de MAIB.
NAUFRAGIO
En sus conclusiones, el MAIB insiste en que el naufragio fue debido a una entrada masiva de agua a través de una compuerta que se abrió de forma «inesperada» posiblemente debido a un fallo en alguna de las piezas, el cual también impidió su cierre posterior.
El informe reconoce que no se detectaron problemas en el mecanismo que permitía la apertura y cierre de estas compuertas debido a que las modificaciones realizadas para solucionar ciertas deficiencias no se sometieron a un proceso de aprobación.
Por su parte, los expertos insisten: «El retraso en emitir una alerta formal de socorro redujo la probabilidad de que los medios de rescate llegaran con luz diurna y acortó el margen operativo para una intervención eficaz, ya que la gravedad del siniestro tuvo que reconstruirse a partir de información transmitida y en constante evolución», subrayan.
HECHOS
El 22 de julio de 2024, el Argos Georgia, palangrero con bandera de Santa Elena, zozobró y se hundió mientras navegaba desde Port Stanley, Islas Malvinas, hacia los caladeros cerca de la isla Georgia del Sur.
De las 27 personas a bordo, murieron 13 y 14 consiguieron ser rescatados con vida. Una compuerta lateral falló y se abrió en alta mar, lo que permitió la entrada de agua que inundó progresivamente la cubierta principal del buque.
El barco escoró, perdió propulsión y quedó a la deriva en fuerte marejada. Algunos tripulantes desaparecieron durante el abandono del pesquero y otros fallecieron en balsas salvavidas. Los supervivientes fueron rescatados por pesqueros en la zona y trasladados de regreso a Port Stanley.

