La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, se ha mostrado optimista de cara a la evolución del vertido de purines de Tordoia, indicando que tienen una «esperanza bastante fundada» en que no sea necesario cortar la suministración de agua. «Seguramente llegaremos a que no se sea necesario cortar ese suministro a los depósitos», ha comunicado.
Tal y como ha trasladado en su rueda de prensa semanal, desde el inicio de este episodio de contaminación el agua que ha salido del grifo es «completamente segura» y «con la calidad adecuada». Esto, ha señalado, significa que el agua cumplía con los valores de seguridad, pero también que mantenía características organolépticas admisibles. Es decir, no tenía mal olor, no estaba turbia y tampoco sabía raro.
«Cumplir solo la primera de las condiciones no llega, porque sabemos perfectamente que nadie bebería un vaso de agua que oliese o que supiera a algo que nos llamase la atención, por mucho que se les asegurase que es agua potable», ha apuntado.
En este contexto, la alcaldesa ha aclarado que los niveles de amonio detectados son un indicador de evolución del vertido que da idea del avance y del grado de dilución, pero ni es lo único que se tiene que tener en cuenta ni es su consideración independiente de la procedencia.
Según indicó, un informe técnico elaborado por la empresa concesionaria del servicio municipal y remitido a Augas de Galicia establece que «un determinado nivel de amonio en un vertido directo de purines recientes no se puede interpretar igual que el mismo nivel procedente de la escorrentía del terreno agrícola».
La diferencia, ha relatado, está relacionada con la posible presencia de contaminación microbiológica. En el caso de un vertido directo reciente, el amonio puede ir acompañado de contaminación microbiológica, mientras que en una escorrentía que ha permanecido más tiempo en el terreno parte de esa contaminación puede haber quedado filtrada o estabilizada.
Ante la incertidumbre sobre la magnitud de la contaminación microbiológica, el Ayuntamiento considera orientativo un nivel de 0,25 miligramos por litro como referencia de prealerta en el agua bruta en el punto de captación.
PROTOCOLO MUNICIPAL
Goretti Sanmartín ha expuesto que, si el agua llegase a la captación con una concentración superior a ese nivel, el protocolo contempla frenar su entrada en los depósitos, tratar un caudal menor y comprobar tanto los parámetros obtenidos como su estabilidad en el tiempo. «Y si no es así, seguirá cortada la entrada de la agua y se repetirá la operación hasta que se logren valores que se sean aceptables», ha afirmado.
Además, ha insistido en que incluso si los primeros resultados son satisfactorios, el proceso se repetiría progresivamente con mayores caudales antes de permitir la entrada completa en el sistema.
«Esto de manera continua hasta que el episodio de contaminación esté totalmente superado. No se va a superar únicamente en unos días, sino que va a llevar semanas, porque hay cuestiones que tienen que ver también con la posibilidad de que haya de arrastre si aparecen lluvias», ha expuesto.
Una vez más, la regidora compostelana ha enfatizado que está prevista «toda la garantía de seguridad» para el agua de consumo, al igual que los protocolos de actuación municipales para que los vecinos puedan estar «tranquilos». De hecho, ha asegurado que los depósitos municipales se encuentran llenos al 100% y cuentan con capacidad para suministrar agua durante 24-36 horas, si se llegase a cortar la entrada a la captación.
No obstante, se ha mostrado optimista y por el momento, no se contempla ese escenario. «Somos optimistas, más optimistas que ayer, y que antes de ayer, porque el trabajo realizado hasta ahora está dando resultados y porque también se va a seguir monitorizando la situación constantemente», ha subrayado.
COLABORACIÓN ENTRE ADMINISTRACIONES
En este sentido, Sanmartín ha agradecido la colaboración y coordinación entre administraciones durante este episodio de contaminación y ha reivindicado la información «transparente».
«Sin alarmismo ninguno, pero con realismo y transparencia tomamos medidas preventivas y compartimos la información de la que disponíamos y los escenarios previsibles», ha aseverado Goretti Sanmartín, recordando que fue ella misma la que se puso en contacto con Augas de Galicia, con los grupos municipales, con el Ayuntamiento de Ames, con el Sergas y los vecinos.
Preguntada por la distancia de la captación a la que se encuentra actualmente el vertido, la alcaldesa ha indicado que al estar tan diluido es muy difícil saber donde está la cabeza, pero aproximadamente la sitúan a unos siete u ocho kilómetros. «Si los niveles de dilución son tan grandes, pasará sin ser una masa compacta», ha concluido.

