La Consellería de Política Social ha defendido que el proyecto de residencias impulsado por el Gobierno autonómico –con el que se proyectan 1.800 nuevas plazas– responde a «indicaciones técnicas» y no a criterios «arbitrarios» o «partidistas». Todo ello después de que el BNG haya acusado al Gobierno gallego de «electoralismo» por crear estas plazas «en ayuntamientos mayoritariamente gobernados por el PP».
Según ha replicado la Consellería, la planificación de esta iniciativa se ha elaborado teniendo en cuenta el envejecimiento de la población y su dispersión geográfica, con el objetivo de llevar recursos asistenciales a municipios que no contaban con plazas públicas de dependientes o que no se habían visto beneficiados en planes anteriores.
En concreto, ha recordado que el proyecto de la Xunta contempla la creación de 24 nuevos centros en municipios de menos de 25.000 habitantes en toda la comunidad, a los que se añade la residencia de Ribeira, calificada por el Ejecutivo como un «compromiso histórico» de la Administración autonómica.
En relación con las críticas del BNG, que tachan la iniciativa de «electoralista», la Consellería ha calificado de «curiosa» dicha postura. A este respecto, la Xunta ha contrapuesto que el 100% de los centros impulsados por el BNG y el PSOE en la Diputación de Lugo se ubicaron en ayuntamientos gobernados por estos partidos.
En concreto, han citado los centros de A Fonsagrada, Pedrafita do Cebreiro, Pol, Trabada, Castroverde, Meira, Navia de Suarna y Ribas de Sil (todos ellos bajo gobierno del PSOE), así como el de Ribadeo, construido cuando gobernaba el BNG.
Finalmente, el departamento autonómico ha aseverado que «cuando se trata del bienestar de los gallegos no hay criterios partidistas ni electoralistas», asegurando que la prioridad del Gobierno gallego es «ofrecer recursos donde no los hay» y estructurar una planificación técnica que permita llegar a todos los rincones de Galicia.

