El Ayuntamiento de Santiago ha eliminado riegos y baldeos y ha instado a la población a limitar el consumo de agua tras el vertido de purín en el entorno del río Bustelo, en Tordoia (A Coruña), durante la noche del pasado lunes debido a la rotura de una balsa en una explotación ganadera.
Por su parte, el regidor de Tordoia, Antonio Pereiro, ha confirmado a Europa Press que, de acuerdo con los últimos datos, «la contaminación había avanzado tres kilómetros». «Estamos esperando los datos de hoy», ha expuesto.
En relación a la ciudad compostelana, la decisión ha sido tomada por el comité de coordinación convocado por el consistorio para evaluar la situación tras lo sucedido. La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, ha encabezado a primera hora de este miércoles este encuentro.
En el mismo, han participado también el concejal de Servicios Básicos, Xesús Domínguez; el de Seguridad Ciudadana, Xan Duro, personal técnico municipal y de la empresa concesionaria del agua, así como del gabinete de Alcaldía.
RIESGO DE QUE LLEGUE AL TAMBRE
Así, el consistorio traslada en un comunicado que, según los datos que maneja la empresa concesionaria de agua, la cual ha colaborado ‘in situ’ en las labores de contención y eliminación del purín, «las probabilidades de que el vertido llegue al punto de captación del Tambre que abastece Santiago son altas».
Dicha compañía, explica, está «monitorizando el río en varios puntos para comprobar permanentemente los niveles de afectación del agua en el caudal». En este sentido, detalla que los resultados obtenidos a lo largo del día de ayer indican que «el vertido ya se diluyó mucho, con un descenso importante de los valores de amonio».
No obstante, advierte de que «está lejos de los valores acomodados para entrar en la ETAP». A este respecto, añade que «el bajo caudal que llevan los ríos dificulta una rápida dilución».
En consecuencia, señala que «ante la previsión de que en los próximos días sea necesario suspender la captación de agua del Tambre, se están manteniendo los depósitos a la máxima capacidad posible». Para esto, el Ayuntamiento ha eliminado los riegos y baldeos y solicita a la población que limite el consumo de agua al necesario.
COMUNICACIÓN CON AMES Y LA XUNTA
Además, debido a que el abastecimiento de Santiago incluye O Milladoiro, la regidora compostelana ha informado de la situación al alcalde de Ames, José Blas García. Asimismo, se ha puesto en contacto con el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, para «prever el acopio de agua en los centros sanitarios».
Del mismo modo, se ha vuelto a poner en contacto con Augas de Galicia para «reclamar una información más completa y actualizaciones periódicas» y ha solicitado «una reunión para garantizar la coordinación de los protocolos operativos».
Así, el consistorio avanza que el comité de coordinación del Ayuntamiento permanecerá «activo mientras dure la crisis, con el objeto de hacer un seguimiento en tiempo real y tomar las decisiones que cumplan».
Por otra parte, fuentes de la Guardia Civil consultadas por Europa Press han confirmado que el Seprona está «investigando el tema, analizando la documentación y los permisos de la balsa».
BARRERAS ANTICONTAMINACIÓN
Por otra parte, la Xunta, a través de Augas de Galicia, está movilizando medios humanos y recursos del programa de mantenimiento fluvial, entre ellos barreras anticontaminación, para reforzar las labores de contención y minimizar el riesgo de nuevos episodios de vertido a raíz de la rotura.
El incidente, comunicado por el propietario a través del 112 este lunes 14 de septiembre, provocó que una parte importante del material almacenado se filtrase por las fincas contiguas a la granja alcanzando el río Bustelo, a la altura de Santaia.
Ante esta situación, las medidas inicialmente adoptadas en el punto de origen, incluyendo la formación de diques de tierra y la habilitación de una balsa temporal de retención, permitieron contener parte del material y evitar que siguiese saliendo.
En estos momentos, la zona afectada se localiza en un tramo de unos tres kilómetros aguas abajo del punto de vertido, con incidente constatado en los ríos Bustelo, Paradela y Lengüelle. La afección, según el último dato aportado, aún no alcanzó el río Tambre.

