María Olga Serrano Pedrós ha tomado posesión este martes como nueva fiscal jefa de Lugo, en un acto celebrado en la sede de la Audiencia Provincial, con el que inicia oficialmente una nueva etapa al frente del Ministerio Público lucense.
Serrano se convierte, además, en la primera mujer que asume la jefatura de la Fiscalía Provincial de Lugo, un hecho que ella misma ha reivindicado como un motivo de orgullo, aunque ha subrayado que su llegada al puesto responde a su trayectoria y a sus méritos profesionales.
La nueva responsable de la Fiscalía lucense afronta el cargo con un programa marcado por la continuidad «en aquello que funciona», pero también por la voluntad de introducir cambios destinados a conseguir una institución «más especializada, más ágil, más cohesionada y más próxima» a los ciudadanos, especialmente a quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad.
Entre las principales líneas de su mandato figuran el refuerzo de la especialización de las fiscalías, una atención prioritaria a las víctimas, la incorporación de herramientas de inteligencia artificial para agilizar determinadas gestiones, la mejora de la coordinación entre los distintos operadores jurídicos y una apuesta decidida por ofrecer respuestas penales eficaces.
Durante su intervención, Serrano ha explicado que uno de sus objetivos será profundizar en la especialización de los fiscales para afrontar con mayores garantías los procedimientos de especial complejidad.
En este sentido, ha defendido una Fiscalía «capaz de afrontar los procedimientos complejos con mayor eficacia» y ha anunciado su intención de asumir directamente, junto con los equipos correspondientes, aquellos asuntos que por su naturaleza o dificultad requieran una especial atención.
UNIDAD DE ACTUACIÓN Y CONSENSO INTERNO
La especialización estará acompañada de una apuesta por la unidad de actuación y el consenso interno, «con el propósito de que la Fiscalía Provincial funcione como un equipo cohesionado y con criterios comunes».
Otro de los ejes planteados por Serrano será la agilización de los procedimientos y la búsqueda de respuestas penales efectivas.
La nueva responsable de la Fiscalía Provincial ha señalado la importancia de potenciar los juicios rápidos y de coordinarse con la Fiscalía General del Estado para tratar de eliminar obstáculos que puedan retrasar la tramitación de determinados asuntos.
FOCO EN VÍCTIMAS MENORES
La atención a las víctimas ocupará un lugar destacado durante su mandato, según ha comprometido. Serrano ha insistido especialmente en la necesidad de ofrecer una respuesta adecuada a las personas que sufren las consecuencias de un delito y, de manera singular, a los colectivos más vulnerables.
En este ámbito, ha anunciado una atención especial a las víctimas menores de edad, teniendo en cuenta tanto sus necesidades específicas como la importancia de evitar procesos que puedan incrementar su victimización.
Serrano ha defendido al mismo tiempo la necesidad de «hacer valer la prueba constituida», dentro de las garantías que establece el ordenamiento jurídico, como parte de una estrategia destinada a mejorar la eficacia de la actuación de la Fiscalía en especial ante víctimas de agresión sexual, un ámbito en el que considera necesario seguir reforzando los mecanismos de protección y la respuesta institucional.
La nueva fiscal jefa ha defendido una actuación penal contundente en la aplicación de la ley, pero siempre teniendo presente la reparación de la víctima y las circunstancias particulares de cada caso.
MODERNIZACIÓN TECNOLÓGICA
Serrano ha vinculado esta modernización tecnológica a su propósito general de conseguir una Fiscalía «más próxima y más fuerte», capaz de responder a las nuevas necesidades de la sociedad y ha incluido la cooperación institucional será otro de los pilares del nuevo mandato.
Serrano ha insistido la necesidad de reforzar la cohesión y la colaboración con jueces y magistrados, así como con la Fiscalía Superior de Galicia, la Fiscalía General del Estado, la Xunta y las fuerzas y cuerpos de seguridad.
«NO CAMINO SOLA»
En su discurso de toma de posesión, María Olga Serrano ha querido poner el acento en la dimensión colectiva de la responsabilidad que ahora asume.
«No camino sola», ha trasladado, reivindicando que cuenta con todos los integrantes de la Fiscalía para construir un equipo cohesionado. Su objetivo, ha señalado, es formar parte de una institución en la que sus integrantes trabajen unidos y compartan una misma vocación de servicio público.
Serrano ha reconocido también el peso de la responsabilidad que asume y ha puesto en valor el legado de su antecesor, Roberto Brezmes, después de diez años al frente de la Fiscalía Provincial.
«Es un honor que llevo dentro desde hace meses», afirmó la nueva fiscal jefa, que ha asegurado afrontar esta nueva etapa con ilusión y con plena conciencia de la responsabilidad que supone dirigir el Ministerio Público en la provincia.
TRAYECTORIA
Serrano comenzó su trayectoria en la carrera fiscal en 2007 y desarrolló buena parte de su carrera profesional en la Fiscalía Provincial de A Coruña, donde permaneció durante 17 años.
A lo largo de su trayectoria ha estado vinculada a diferentes especialidades y procedimientos, entre ellos delitos de odio, medio ambiente y urbanismo, vigilancia penitenciaria y delitos económicos. También ha participado en procedimientos de especial relevancia y ha ejercido funciones relacionadas con el Tribunal del Jurado.
Su experiencia en áreas diversas y su conocimiento de procedimientos complejos fueron algunos de los elementos valorados en el proceso que desembocó en su designación.
«HE LLEGADO POR MI CURRÍCULO»
La nueva fiscal jefa ha querido desligar el hecho de ser mujer de cualquier consideración sobre su preparación profesional. «He llegado por mi currículo», ha señalado, aunque ha reconocido el orgullo que supone para ella representar a las mujeres dentro de la Fiscalía.
La presidenta de la Audiencia Provincial de Lugo, Sandra Piñeiro, ha dado la bienvenida a la nueva fiscal jefa y ha agradecido a Roberto Brezmes el trabajo desarrollado durante sus dos mandatos, destacando también que la trayectoria profesional de Serrano «habla por sí misma» subrayando que la Fiscalía cuenta con la colaboración leal de la judicatura.
También ha puesto de relieve el valor simbólico del nombramiento, que se produce después de que otra mujer haya asumido la máxima responsabilidad de la judicatura lucense, lo que supone la incorporación de mujeres a los puestos de máxima responsabilidad de ambas instituciones.
Durante el acto también ha tenido palabras de reconocimiento para Roberto Brezmes, que deja la jefatura después de diez años y dos mandatos.
La fiscal superior de Galicia, Carmen Eiró, ha agradecido expresamente el trabajo desarrollado durante este periodo y ha destacado que durante estos años se consiguió sacar adelante el trabajo de los juzgados con «responsabilidad y trabajo».
La toma de posesión contó con una amplia representación institucional. Al acto asistieron, entre otros representantes, la alcaldesa de Lugo, Elena Candia; el delegado de la Xunta, Alfonso Villares; la subdelegada del Gobierno, Olimpia Rodríguez y Miguel Fernández, además de responsables de la carrera fiscal, magistrados y miembros de la judicatura lucense.

