El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha detallado este jueves que el nuevo Plan de Salud mental 2026-2030 del Gobierno gallego prevé un modelo común de prevención de la conducta suicida en Galicia, con especial atención a los mayores y adolescentes.
Caamaño ha clausurado en el Edificio Administrativo de San Lázaro, una jornada con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Allí ha remarcado la importancia de abordar la conducta suicida «con responsabilidad, combatiendo el estigma y reforzando la capacidad para prevenir y llegar antes».
A este respecto, Gómez Caamaño ha referido que la prevención de la conducta suicida está en el núcleo del nuevo plan y que el objetivo de la Xunta es «estandarizar y ampliar» los programas especializados para que exista un único modelo de abordaje de la conducta suicida en las siete áreas sanitarias, con protocolos comunes, circuitos y tiempos de respuesta definidos y equipos multidisciplinares.
El conselleiro ha referido que, mediante este plan, su departamento avanzará hacia un modelo común para toda Galicia, con unidades y programas de prevención, «garantizando una atención más especializada, accesible y homogénea».
Caamaño también ha puesto en valor el programa YAM de la Consellería de Sanidade, dirigido a la protección de la salud mental entre 13 a 17 años, en el que llevan participado cerca de 16.000 alumnos y alumnas. En este curso, Sanidade incorporará 68 centros educativos más hasta alcanzar los 231 y con la previsión de atender la 12.000 alumnos más. La Xunta tiene además el objetivo de extender el programa a todo el alumnado de 3° de la ESO en el próximo curso.
ACOMPAÑAMIENTO A LAS FAMILIAS
El máximo responsable del Sergas ha destacado además que Galicia participa desde el pasado año en el Comité técnico de vigilancia epidemiológica en salud mental, donde trabajan en la definición y homogeneización de los datos para construir un sistema común de información.
Este trabajo tiene continuidad en el nuevo plan, que prevé un nuevo marco de vigilancia, cuya primera fase se centrará en la conducta suicida y los trastornos adictivos.
También ha incidido el conselleiro en la importancia de acompañar a las familias y a las personas allegadas afectadas por un suicidio, ofreciendo apoyo psicológico y social, detectando posibles necesidades asistenciales e identificando situaciones de riesgo.

