El Sindicato Labrego Galego (SLG) ha exigido la paralización inmediata del tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur al considerar que la reciente prohibición temporal de las importaciones de carne de vacuno, aves de corral y miel procedentes de Brasil refuerza los argumentos contra el tratado y demuestra que las cláusulas de salvaguarda no cumplen su función.
En el Día Internacional de Acción contra la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los Tratados Internacionales, el 10 de septiembre, el SLG ha subrayado los efectos nocivos de los que, en su opinión, los tratados de libre comercio tienen para los agricultores de todo el mundo y recuerda la figura de Lee Kyung Hae, quien señala que «con su lucha y con su vida, contribuyó a frenar el avance sin límites de la agenda de liberalización comercial desreguladora y a comprometer la credibilidad de la OMC».
De este modo, en un comunicado, el sindicato señala que la citada suspensión de importaciones procedentes de Brasil muestra que sus denuncias «eran ciertas y necesarias» y están expuestos a productos que no garantizan el cumplimiento de la normativa higiénico-sanitaria comunitaria debido a fallos de trazabilidad.
Así las cosas, la organización exige que estas medidas de bloqueo e inspección no se limiten únicamente a Brasil, sino que se extiendan a todo el continente y a todos los países que forman parte del acuerdo del Mercosur.
Asimismo, piden a la Comisión Europea que paralice de forma inmediata el acuerdo de libre comercio, teniendo en cuenta que actualmente se encuentra en una fase de aplicación provisional, a la espera de que se pronuncie la justicia europea.
Para el Sindicato Labrego Galego, esta situación demuestra que las cláusulas de salvaguarda prometidas «no sirven ni para proteger al productor europeo frente a las importaciones masivas de los tres países ni para proteger al consumidor final del producto.
La organización sostiene que, ante el desplome de los precios en sectores como el vacuno de carne y la miel en los últimos meses, ya en el mes de julio solicitó la aplicación de las cláusulas de salvaguarda, pero que no obtuvo respuesta alguna.
Así, indica que los resultados de la auditoría de la Comisión Europea confirman que, en este caso, la competencia desleal de la carne brasileña no se basa solo en dumping comercial, sino también en un grave dumping normativo.
De este modo, aprovechando el Día internacional de Acción contra la OMC y los Tratados Internacionales, reitera su posición de rechazo a la inclusión de la alimentación en los tratados de libre comercio y, en general, su rechazo a estos sin unas reglas claras y con una absoluta transparencia.

