La Guardia Civil, a través del Equipo @ de la CiberComandancia, bloqueó de forma cautelar 53.671 unidades de una criptomoneda estable (stablecoin), valoradas en aproximadamente 46.306 euros, en el marco de una investigación relacionada con una presunta estafa cometida mediante la falsa compraventa de criptomonedas.
Según ha indicado el Instituto Armado en un comunicado, la denuncia telemática fue presentada por una víctima de Pontevedra a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil.
El denunciante habría transferido 78.700 unidades de stablecoins a diferentes direcciones de criptomonedas siguiendo las instrucciones facilitadas por diversas personas que se presentaban como intermediarios en una operación legítima de compraventa de activos digitales.
Tras efectuar las transferencias, el perjudicado no recibió el activo comprometido ni obtuvo contraprestación alguna, constatándose que la operación carecía de una finalidad comercial real y que tenía como objetivo la obtención ilícita de los fondos transferidos.
Los investigadores realizaron un análisis de trazabilidad sobre la cadena de bloques, reconstruyendo el recorrido de los activos digitales y detectando los movimientos realizados por los responsables de la operativa.
Con estas actuaciones y con la colaboración con la entidad emisora del activo digital afectado, consiguieron congelar fondos valorados en aproximadamente 46.306 euros, evitando que los presuntos responsables pudieran transferirlos, convertirlos o retirarlos.
La Guardia Civil ha destacado que la actuación constituye un importante éxito operativo, al permitir asegurar una parte sustancial del patrimonio presuntamente obtenido de forma fraudulenta y aumentar significativamente las posibilidades de recuperación económica para el perjudicado.
Asimismo, las investigaciones permitieron comprobar que parte de los activos fueron movilizados desde la dirección inicialmente receptora hacia nuevas direcciones de criptomonedas, en una operativa compatible con técnicas de dispersión y ocultación patrimonial utilizadas habitualmente en fraudes relacionados con activos virtuales.
De esta forma, los investigadores identificaron las nuevas wallets receptoras, recopilaron la información técnica asociada a las transacciones y solicitaron de manera urgente nuevas medidas de congelación sobre los fondos aún existentes en esas direcciones, para impedir su desaparición definitiva y garantizar su posible recuperación.

