Trabajadores de Lacera, la empresa concesionaria de conserjería y limpieza en los colegios de Santiago, volverá a la huelga este mes de septiembre para reclamar la mejora de sus condiciones laborales, una situación que ya los llevó a paros a finales del curso pasado y que, denuncian, continúa sin solucionarse.
Así lo ha anunciado el representante de la CIG Paulo Rubido, en una rueda de prensa en la que ha vuelto a explicar que éste es «clarísimamente el contrato más precario» de Santiago de Compostela y que se desarrolla en «situación anómala». A pesar del incremento presupuestario del ayuntamiento para este contrato, que «casi triplicó la dotación», las condiciones que aplica la empresa «siguen siendo las mismas», denuncia.
«Cuando se realizó la adjudicación nos encontramos con una empresa que se negó a negociar con nosotros, alegó que la oferta no llegaba para cubrir esa demanda de mejora», ha explicado Paulo Rubido.
Los trabajadores realizaron tres jornadas de huelga en el mes de junio y durante el verano se abrió «un proceso de negociación» en el que la empresa «se comprometió de forma tácita a aplicar mejoras en el horario». «Finalmente, estos días está informando a las trabajadoras de que no va a aplicar este acuerdo y que no quiere negociar el resto de condiciones de mejora del convenio colectivo», ha denunciado Rubido.
Para el representante de la CIG, esta situación «evidencia que desde el ayuntamiento no se hizo algo bien, se incrementó la dotación pero eso no supuso a día de hoy ningún punto de mejora en las condiciones laborales de las trabajadoras», como el hecho de que el nuevo horario para este curso es de 39 horas frente a las 37,5 del resto de contratos de limpieza municipales.
Las trabajadoras, ha apuntado el sindicalista, están «cansadas de esta situación» y han decidido acudir de nuevo a la huelga con 10 jornadas que tendrán lugar entre el 14 y el 18 de septiembre y entre el 21 y el 25 de septiembre. «Si no somos capaces de llegar a acuerdo, nos encontraremos con una situación de conflicto en los colegios de Compostela», ha advertido Paulo Rubido.

