Trabajadores de Grupo UB, empresa auxiliar de automoción, se han concentrado este viernes ante el acceso de la planta de Stellantis en Vigo para denunciar el despido de una empleada, afiliada a la CGT y candidata a las elecciones sindicales que están próximas a celebrarse.
Los representantes de la plantilla ha advertido que este despido «no puede analizarse únicamente como un expediente disciplinario aislado», sino que la afectada «ha sido despedida en un contexto de conflictos previos con la empresa y después de haber desarrollado una participación activa en el ámbito sindical».
Este despido se suma a una sanción reciente a otro afiliado de la CGT, algo que lleva al comité a apuntar a la represión sindical como posible causa de fondo.
En el caso de la mujer despedida, han destacado su situación personal vulnerable, por tratarse de una mujer gitana, y por las «dificultades y prejuicios que todavía afrontan muchas personas de esta comunidad para acceder y mantenerse en el mercado laboral». Por ello, han exigido que la igualdad de trato y la ausencia de discriminación «sean una realidad también dentro de las empresas».
Por otra parte, los sindicatos han advertido de que los conflictos en las empresas auxiliares «no pueden entenderse al margen del enorme ecosistema industrial que rodea a la factoría» de Stellantis. En ese entramado está Grupo UB y sus trabajadores «desarrollan su actividad dentro de un modelo productivo condicionado por los ritmos, exigencias y organización de Stellantis».
Al respecto, han apuntado que se observa «una creciente influencia sobre los procesos de representación sindical en las empresas auxiliares».
El comité ha insistido en que lo ocurrido con esta trabajadora «no puede quedar sin respuesta» y han avanzado que continuarán las movilizaciones.

