El Ayuntamiento de Lugo acometerá dos actuaciones de mejora urbana en el parque de San Lourenzo y en la conexión entre las calles Río Eo y Otero Pedrayo, con una inversión conjunta de más de 860.000 euros.
Los proyectos, que se encontraban inicialmente en fase de redacción, han sido ampliados por el nuevo Gobierno municipal con una renovación integral de los servicios y distintas medidas para mejorar la accesibilidad, ordenar el tráfico y el aparcamiento y ganar espacio para los peatones.
La actuación en la Praza de San Lourenzo contará con un presupuesto de 469.254,17 euros, mientras que la intervención entre Río Eo y Otero Pedrayo supondrá 390.780,57 euros. Ambas obras dispondrán de un 60% de financiación procedente de los fondos FEDER y en el marco del Plan Novo Norte, que destina a la ciudad un total de 8,7 millones de euros.
Estos proyectos han sido presentados este martes por parte de la alcaldesa, Elena Candia, y los concejales de Movilidad y Economía, Antonio Ameijide y Cristina Pérez, que reconocen que ambos ya estaban iniciados, en fase de redacción, por el anterior gobierno, pero los han «mejorado» con más arbolado, más aparcamientos, reformando también los servicios y incluyendo materiales para dar más longevidad a las obras.
CAMBIO SUSTANCIAL EN DOS ZONAS
En la conexión entre Río Eo y Otero Pedrayo se transformará por completo la configuración actual de la vía, conocida como número 85. El espacio, que actualmente dispone de una sección de seis metros con dos aceras estrechas y una calzada central, pasará a contar con una plataforma única de siete metros y prioridad peatonal.
El tráfico rodado seguirá estando permitido, aunque la calle dejará de funcionar como vía general de paso. El acceso quedará reservado principalmente para residentes, servicios, emergencias y labores de mantenimiento. También se reorganizará el estacionamiento, con cinco plazas en batería en el extremo próximo a Río Eo, evitando que los vehículos ocupen actualmente las aceras y dificulten el paso.
El proyecto contempla además una mejora completa de la accesibilidad, con la eliminación de barreras, adaptación de las rasantes e instalación de pavimentos táctiles en cruces y cambios de nivel. Al mismo tiempo, se renovarán las redes de saneamiento y abastecimiento y se ordenarán y soterrarán las infraestructuras de telecomunicaciones, electricidad e iluminación.
La intervención también pretende convertir esta conexión en un espacio más verde y habitable. Se conservará el arbolado de mayor porte y se incorporarán nuevas zonas ajardinadas, césped, especies aromáticas y ornamentales y espacios de estancia con bancos. El proyecto incluye asimismo dos pérgolas, mobiliario urbano, una pequeña zona infantil próxima a Otero Pedrayo y un aparcabicis con capacidad para cuatro bicicletas.
En la Praza de San Lourenzo, una de las principales novedades será el incremento de la superficie verde, que pasará de unos 320 metros cuadrados a aproximadamente 700. También aumentará el número de árboles, de los 25 actuales a 35, lo que supone un incremento del 40 %.
La actuación busca además reducir el impacto del calor mediante un mayor número de árboles, pavimentos permeables y materiales con menor capacidad de absorción térmica. Según las estimaciones del proyecto, estas medidas podrían reducir entre 8 y 12 grados la temperatura superficial en los principales itinerarios respecto a la situación actual.
La zona infantil será igualmente reformada y quedará integrada en el nuevo espacio verde. Las áreas de juego se reorganizarán y estarán conectadas con los recorridos peatonales, con una superficie de 534,60 metros cuadrados destinada a juegos y un pavimento continuo de caucho.
La plaza incorporará también nuevos espacios de descanso, con bancos y una pérgola o elemento ligero de sombra, especialmente en la zona sur. El aparcamiento quedará delimitado y ordenado: frente a los hasta 12 vehículos que pueden estacionar actualmente sin plazas señalizadas, el proyecto contempla 18 plazas, doce en batería y seis en línea.
La accesibilidad será reforzada mediante recorridos peatonales continuos y pavimentos adaptados, mientras que la iluminación de la plaza y del pasadizo se renovará con tecnología LED, prestando especial atención a los accesos, cruces, zona infantil y pasadizo.
El nuevo diseño de San Lourenzo se articulará alrededor de una gran superficie verde central que integrará los distintos usos del espacio, desde los desplazamientos a pie hasta las zonas de juego y descanso, con nuevas plantaciones, pérgolas y un elemento de muro-banco alrededor de las áreas infantiles.
Los tres responsables municipales han recordado que las obras del Plan Novo Norte deben estar muy avanzadas en marzo del próximo año para poder optar a más financiación europea, por lo que han estimado que la licitación tendrá lugar de forma inminente.

