El Ayuntamiento de O Campo Lameiro (Pontevedra), uno de los 32 municipios gallegos en alerta por sequía, ha decidido proceder al cierre de su piscina municipal para «garantizar las condiciones higiénicas y saludable» de estas instalaciones, dado que la depuradora no está trabajando «adecuadamente» por esta situación.
El equipamiento municipal se ha visto afectado en su funcionamiento en materia de tratamiento, reposición y purificación del agua debido a la actual situación de sequía, «que impide que el suministro llegue con la presión y la constancia recomendable», según un comunicado municipal emitido en la tarde del miércoles.
«Aunque las analíticas realizadas dan correctamente, no se puede eliminar el verdín existente porque la depuradora no trabaja adecuadamente por falta de presión y de caudal de agua suficiente», ha detallado el ente local.
Por lo tanto, de cara a garantizar la seguridad «total» de los usuarios, la piscina municipal permanecerá cerrada «hasta que no mejoren las condiciones para poder prestar de manera completamente satisfactoria el servicio». En este contexto, el Ayuntamiento ha lamentado las molestias que esta situación puede ocasionar.
ADVERTENCIA SOBRE POSIBLES CORTES EN EL SUMINISTRO
Además, esta decisión se produce después de que, hace un par de días, detectase un consumo de agua «abusivo y desmesurado» y, en consecuencia, advirtiese de la posible aplicación de «medidas correctoras»: «Si persiste el consumo responsable, el Ayuntamiento se verá obligado en breve a aplicar cortes nocturnos en el suministro».
Por ello, ha pedido la «máxima colaboración y responsabilidad» en la utilización del agua, que es «un bien de todos» que debe usarse adecuadamente en estos días del aumento del calor y persistencia de la sequía, ha remarcado.

