El Ayuntamiento de Lugo ha derribado el tapón urbanístico de Dona Urraca con la demolición de la edificación situada en la confluencia de las calles López Guntín, Camiño Verde y Dona Urraca. El objetivo es recuperar para la vía un espacio que «durante años dificultó la circulación» en esta zona y, de esta forma, «restablecer la seguridad», en palabras de la alcaldesa, Elena Candia.
«Este era un inmueble que, después de un impacto, tenía una sensación que, sin ser un técnico, acreditaba que había un peligro. Era una urgente obra y de necesidad», ha explicado la regidora en declaraciones a los medios ofrecidas este jueves, durante el inicio de la demolición.
Se trata de una edificación deshabitada de 91,27 metros cuadrados, formada por una vivienda y un galpón anexo, que «estrechaba la calzada y dificultaba el paso tanto de vehículos como de peatones», según el Ayuntamiento. La actuación fue realizada mediante ejecución subsidiaria de la orden de demolición tras la tramitación de un expediente de ruina que concluyó la necesidad de demolición total.
Para Elena Candia, esta acción tiene «mucho significado», ya que, a su juicio, supone ejecutar una cuestión «de la que tanto se habló y poco se hizo» y «cumplir» con los compromisos asumidos cuando aún formaba parte de la oposición.
PRÓXIMAS ACTUACIONES
Además, ha adelantado que la siguiente intervención de este tipo será la supresión del tapón urbanístico situado en Camiño de Pipín, junto al CEIP Cervantes, también «muy necesario» a ojos de Candia. De este modo, ya se ha realizado el encargo a Evislusa para iniciar el proceso de expropiación y se han mantenido los primeros contactos con los propietarios.
Al mismo tiempo, el equipo de gobierno está trabajando en modificar el plan de movilidad para proceder a la eliminación de algunos tramos del carril bici que, según informó la Policía Local a la alcaldesa, «no solo no tienen ninguna utilidad, sino que además son peligrosos».

