La Dirección Xeral de Calidade Ambiental y Sostibilidade de la Consellería de Medio Ambiente ha emitido declaración de impacto ambiental desfavorable para dos nuevos parques eólicos proyectados en el municipio pontevedrés de A Lama (Edreira I Modificado y Ampliación Edreira I), promovidos por Puentengasa San Roque I y Puentengasa Oleirón, respectivamente, debido al informe negativo de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural, por el impacto de las instalaciones en las aves y por la acumulación de aerogeneradores ya existentes en la zona.
Los proyectos planteados contemplan de inicio un total de 6 nuevos molinos y una potencia total instalada de 25,2 MW, si bien los promotores introdujeron cambios (proponiendo eliminar algunos aerogeneradores o cambiarlos de sitio) ante los condicionantes de algunos órganos que informaron sobre dichos proyectos.
Entre los principales elementos del entorno, además de zonas de matorral y repoblación forestal, se encuentra cercano el curso del río Verdugo y algunos regatos, además de otras zonas protegidas para cierta fauna. Asimismo, a un kilómetro se sitúa la Serra do Cando y el proyecto está incluido dentro de un área prioritaria para avifauna amenazada y zona de protección de la avifauna contra las líneas eléctricas de alta tensión.
La Dirección Xeral de Calidade Ambiental, tras analizar los informes emitidos (tanto Patrimonio Natural como el Ayuntamiento de A Lama rechazaron los parques, mientras que otros organismos emitieron informe favorable), ha concluido que la declaración de impacto ambiental ha de ser negativa.
Así, apela a las consideraciones de Patrimonio Natural, cuyo informe resulta «determinante», y que señalan que «el proyecto se sitúa en un entorno donde ya existe un algo nivel de ocupación de parques eólicos y la instalación de más aerogeneradores agravaría esta situación, al reducir demasiado el espacio libre disponible dentro de estas áreas de desarrollo eólico (ADE) para las aves con mayores requerimientos de áreas de campeo e incrementar el riesgo de colisión».
Según añade, la instalación de estos dos nuevos parques eólicos generará «efectos adversos significativos» que «no son compatibles con la preservación del patrimonio natural y la biodiversidad del entorno».

