CIG-Saúde de A Coruña ha denunciado una «intolerable presión» sobre médicos y médicas de familia en relación a las incapacidades temporales, situación de la que responsabiliza políticamente al Gobierno autonómico y al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda.
Frente a ello, la Consellería de Sanidade se remite a las medidas para reforzar el sistema, mientras que apunta que las mismas obedecen a «decisiones clínicas».
En un comunicado, la central nacionalista argumenta que la Inspección Sanitaria «está citando a profesionales que superan determinados rangos de pacientes de baja para revisar estos procesos».
«Pero la situación va más allá: los médicos y médicas que, tras la revisión, mantienen las bajas atendiendo a su criterio profesional están siendo requeridos posteriormnete por la jefatura de la Inspección».
Para CIG-Saúde, esta actuación «puede funcionar como una coacción sobre el criterio clínico de especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria, profesionales altamente cualificados que conocen a sus pacientes y que deben poder decidir sin presiones».
RESPUESTA DE SANIDADE
Por su parte, la Consellería de Sanidade recuerda que puso, en marcha, en agosto de 2024, un plan de mejora de la gestión y control de la incapacidad temporal «con diversas medidas en beneficio de los pacientes y de los profesionales médicos».
«Este plan tiene como finalidad apoyar a los profesionales que gestionan y controlan los procesos de incapacidad temporal, principalmente los médicos de primaria y personal inspector y, además, lograr una pronta recuperación de las personas trabajadoras».
Entre las medidas, recuerda el refuerzo de la inspección médica o también la previsión de que, en este año, la Consellería de Sanidade cuente con unidades especializadas de consulta para los procesos de mayor incidencia. También alude a la modificación del procedimiento de autorización de pruebas y tratamiento por parte de mutuas, entre otras cuestiones.
Mientras, incide en que la indicación de la incapacidad temporal y su alta «son decisiones clínicas que deben estar soportadas en criterios clínicos y en las necesidades asistenciales de los pacientes».
«Las bajas son un acto médico y las medidas puestas en marcha desde la Consellería de Sanidade van dirigidas a que las bajas no se prolonguen más de lo necesario por razones ajenas a la situación clínica del paciente, imputables al funcionamiento del sistema».

