La Xunta ha firmado junto a la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) y la UGT, único sindicato que se ha mantenido en el diálogo social, el preacuerdo que servirá de base para el plan de la Xunta para actuar sobre las bajas laborales y que, entre otros, incorporará «mecanismos novedosos» en las reincorporaciones al trabajo. No obstante, el Gobierno gallego no desvelará el detalle del contenido hasta que esté dotado presupuestariamente y reciba la aprobación del Consello.
El texto base lo han sellado este viernes el conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González; el presidente de la CEG, José Manuel Vieites, y el secretario xeral de UGT-Galicia, Cristóbal Medeiras, que han celebrado este primer acuerdo en declaraciones ante los medios.
Aunque González ha querido preservar la mayoría del contenido en secreto, ha anticipado, sin entrar en detalle, que incorporará «mecanismos novedosos» en la reincorporación al trabajo tras el fin de las incapacidades temporales y un refuerzo de los medios materiales y humanos del Instituto Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (Issga). Además, el eje de bienestar laboral contará con una estrategia a desarrollar «en colaboración cos agentes sociales».
Preguntado por si el plan dará un mayor papel a las mutuas, el conselleiro ha negado que esto vaya a ser así y ha remarcado que las altas y las bajas son dadas por los profesionales del Servizo Galego de Saúde (Sergas). «A partir de ahí, hay capacidad para trabajar en colaboración con otras entidades y organismos, como pueden ser las mutuas. Nada que no diga el Gobierno central tampoco», ha asegurado.
En cuanto a los próximos pasos, espera que el texto sea debatido en el Consello «de la forma más ágil posible», con septiembre como posible horizonte. A continuación, en lo que queda de 2026, se implantarán los instrumentos de gobernanza y, después, se le asignará un presupuesto para el periodo 2027-2029.
El grupo de trabajo dentro del que la Xunta ha elaborado el plan está al amparo del diálogo social, que institucionalizó con la aprobación de un decreto en abril. Aunque CC.OO. estuvo presente en su creación, después se descolgó crítico con la forma de actuar de la Xunta, de modo que está ausente, como ocurre desde hace años con la central mayoritaria en Galicia, la GIG.

