La Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galicia (Adega) ha criticado la declaración de emergencia cinegética decretada por la Xunta por los «daños ocasionados por el jabalí», ya que considera que «carece de base técnica y científica» y que es «ineficaz, irresponsable y peligrosa».
Para la asociación, esta medida supone también «un riesgo inaceptable» para la seguridad de las personas que hacen uso del monte, por ejemplo, vecinos, ganaderos o senderistas.
A esta «irresponsabilidad», apunta Adega, se suma la autorización excepcional de «dispositivos tecnológicos como miras con amplificadores electrónicos de luz, detectores automáticos de paso, lo que, a su juicio, significa «una autorización encubierta de la ilegal caza nocturna».
«La combinación de armas, dispositivos de visión nocturna y esperas en zonas abiertas es difícil de conciliar con una gestión responsable del riesgo, incrementa la posibilidad de accidentes, dificulta la identificación correcta de los ejemplares y debilita los controles de seguridad y selectividad, por mucho que la Conselleira afirme que garantizan la seguridad de las personas», expone la asociación ecologista.
Por todo ello, Adega denuncia que esta nueva declaración «carece del criterio técnico-científico mínimo exigible y supone un grave riesgo para la seguridad de personas».
En opinión de la entidad, el Gobierno gallego debería someter todas las medidas de control del jabalí a un análisis externo, elaborar y publicar un plan de gestión de poblaciones de jabalí con objetivos demográficos, ecológicos y de seguridad vial, y «establecer mecanismos de transparencia y participación del sector agrícola, ganadero, cinegético, ambiental y vecinal en el diseño y revisión de esas medidas».
«Se trata más de un ejercicio de apariencia política que una medida de gestión eficaz y responsable. Sin plan de gestión, sin objetivos claros ni evaluación periódica, sin transparencia en los resultados, costes e impactos, esta medida es una peligrosa renuncia de la gestión pública de una Consellería a favor del lobby de la caza», critica.

