Investigadores de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) han destacado la «evolución favorable» de la mayoría de los sectores de actividad en Galicia durante 2025 y la «notable capacidad de adaptación» de la economía en un contexto internacional «complejo», aunque han alertado de la tasa de absentismo en la Comunidad, superior a la media estatal, y del «presentismo», empleados que acuden al trabajo estando enfermos.
Así se desprende del 40º informe ‘A Economía Galega’ del Instituto de Estudios y Desarrollo de Galicia (Idega) de la USC, presentado este jueves y en el que 15 docentes han analizado en 10 capítulos la evolución macroeconómica de Galicia.
Sus directores, Dolores Riveiro y Melchor Fernández, han explicado que el documento se puede resumir en una «evolución favorable en la mayor parte de los sectores», lo que a su vez confirma la «notable capacidad de adaptación» de la economía gallega.
Tal como han subrayado, los datos del año pasado son «claramente positivos». «Galicia cerró el año con el mayor aumento de ocupación de la última década, en el que las mujeres concentran el avance y la inmigración se consolida como uno de los grandes motores del empleo», añaden.
Sin embargo, según recoge la USC en un comunicado, ambos se han centrado en dos de los aspectos controvertidos del mercado de trabajo de los que también se habla en el informe.
Por un lado, han alertado de la dificultad de llegar a conclusiones respecto a la estimación del número de vacantes existentes en Galicia, puesto que las fuentes oficiales responden a metodologías y coberturas distintas.
«No existen datos suficientes para hablar de una alarma laboral generalizada, ya que el problema parece concentrarse en determinados sectores y territorios. Es necesario, además, mejorar las estadísticas», han apostillado.
ABSENTISMO Y PRESENTISMO
Por otra parte, el estudio concluye que Galicia presenta una tasa de absentismo superior a la media estatal, pero el informe también habla del problema de identificar el total de las ausencias con el absentismo por incapacidad temporal.
Los expertos consideran que el mayor impacto puede estar en el presentismo, personas que acuden al trabajo estando enfermas, un fenómeno «menos visible y difícil de medir».
«En España y en Galicia sigue teniendo un peso considerable una cultura laboral profundamente presencialista. En muchas organizaciones aún se premia ‘estar’: aguantar, no faltar, alargar la jornada o evitar la baja médica. Esta lógica puede contribuir a reducir de forma artificial el absentismo a corto plazo, pero a fuerza de incrementar el presentismo. El resultado son trabajadores enfermos, agotados o desmotivados que siguen acudiendo al puesto de trabajo, pero producen menos, producen peor o lo hacen con un mayor riesgo para su salud», recoge el informe, al que ha tenido acceso Europa Press.
FINANCIACIÓN LOCAL
Por su parte, el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, ha participado esta mañana en la presentación del documento, donde ha reclamado un refuerzo de la financiación local y de la capacidad industrial de Galicia.
Coincidiendo además con el 50º aniversario de Idega, Formoso ha indicado que el informe es un documento «de referencia estable para constatar cómo está la economía» gallega.
Pese al buen comportamiento de los indicadores macroeconómicos y del saneamiento de las cuentas públicas autonómicas, el Idega dedica un apartado a la situación de los municipios, especialmente los más pequeños y rurales, «cuyos recursos por habitante apenas alcanzan el 83,8% de la media estatal», alerta Formoso.
«La dispersión geográfica y el envejecimiento encarecen notablemente la prestación de los servicios básicos, una realidad que el actual sistema de financiación no reconoce de forma suficiente y que hace imprescindible la asistencia técnica y la inversión de las diputaciones provinciales para garantizar la equidad territorial», añade la Diputación en un comunicado.
El presidente provincial ha opinado que la financiación local merece una reforma para que los 313 ayuntamientos «tengan una previsión y una estabilidad financiera» para poder ofertar sus servicios públicos, ante el aumento de costes que «pone en riesgo la viabilidad económica» de algunas entidades locales.
«Esta situación requiere sentarse de una vez, ya que en los últimos 10 años no fuimos convocados, para hablar de financiación autonómica hacia los ayuntamientos», ha sentenciado.

