En pleno verano y tras tres olas de calor, locales y visitantes se han echado a la costa gallega para disfrutar de sus más de 700 playas. Sin embargo, para las personas con movilidad reducida acceder a ellas sigue suponiendo todo un reto pese a las mejoras implementadas en los últimos años.
En declaraciones a Europa Press, Diego Piñeiro, del área de accesibilidad de Cogami, ha expuesto que actualmente no todas las playas urbanas gallegas son accesibles, y los recursos en ellas son «insuficientes», según les trasladan los propios usuarios.
Al comparar Galicia con otros destinos, ha afirmado que el contexto es muy diferente, ya que en la Comunidad «tenemos playa dos meses al año», en referencia a la menor duración de la temporada estival frente al Mediterráneo o Canarias. Esa diferencia, ha sostenido, implica que «se destinan mucho más recursos a las playas» en esos territorios.
Esta situación repercute directamente en la disponibilidad de recursos como las sillas anfibias. Según ha explicado, su uso suele limitarse a los meses de julio y agosto y depende de cada ayuntamiento. En algunos casos, estos recursos se «van rotando en playas», por lo que no siempre están disponibles en el mismo arenal o pueden estar ocupadas.
De hecho, desde Cogami han incidido en el desconocimiento de la sociedad alrededor de la disponibilidad de recursos o cómo y dónde solicitarlos. Las asociaciones que representan a personas con movilidad reducida coinciden en que lo más adecuado es llamar al propio Ayuntamiento o a Protección Civil para consultar si cuentan con recursos y el estado de los accesos a la playa.
SIN LISTADO OFICIAL DE PLAYAS ACCESIBLES
A esto se suma que no existe ningún listado actualizado oficial en la Comunidad en el que figuren las playas accesibles del litoral gallego. Según apunta Aspaym Galicia, realizaron uno en verano de 2012 en el que figuraban los arenales con servicio de sillas anfibias. Sin embargo, está «anticuado» y este tipo de listas deberían revisarse anualmente para actualizar los posibles cambios.
El presidente de la asociación en Galicia, Francisco Javier Vieites, ha explicado a Europa Press que la entidad tiene intención de hacer una nueva lista actualizada, aunque para ello necesitan recursos y personal porque hay que ir «playa por playa» y no vale con «llamar por teléfono».
Además, ha insistido en la importancia de renovar el material para que esté en «buen estado», ya que con el tiempo y los usos elementos como las sillas anfibias o las muletas se desgastan y requieren una sustitución. Al igual que ocurre con las lonas que se extienden hasta la orilla para facilitar la circulación de las sillas de ruedas.
A nivel nacional, la iniciativa Discapnet ha analizado los arenales por Comunidades Autónomas. Concretamente en Galicia, señala playas de las tres provincias con costa, destacando algunas como Playa de Riazor, Playa de Santa Cristina (Oleiros), A Rapadoira (Foz), Playa de As Catedrais (Ribadeo), Playas de Samil y O Vao, Playas de Nerga y Areabrava (Cangas) o Playa América (Nigrán).
«CONDICIONA LA ELECCIÓN DE LA PLAYA»
Igualmente, ha precisado Piñeiro (Cogami), la falta de accesibilidad también «condiciona la elección del destino de playa», ya que «muchas veces ocurre» que las personas con movilidad reducida no pueden ir a la playas que le gustaría ir, sino a la mejor equipada, debido a que no todas cuentan con accesos o duchas habilitadas para sillas de ruedas.
Con respecto a las Illas Atlánticas, el responsable de accesibilidad de la entidad ha apuntado al acceso a las mismas, advirtiendo de las dificultades que presenta el desembarque. «Eso limita mucho la posibilidad de ir, por ejemplo, utilizando silla de ruedas o asumir un riesgo de que te lleven por el aire», ha afirmado.
Por todo ello, Piñeiro ha señalado que, en comparación con otros territorios, Galicia todavía está lejos de ofrecer un modelo de turismo de playa plenamente accesible. «Galicia, a día de hoy, yo no lo recomendaría como un destino turístico de playa para personas con movilidad reducida», ha expuesto.
No obstante, ha reconocido los avances impulsados por las administraciones. «Se están haciendo cosas, tampoco vamos a solo pegarles a las administraciones; se están mejorando algunas playas», ha asegurado, citando como ejemplo el proyecto piloto de la Xunta para instalar zonas de sombra en algunos arenales. «Un primer paso hacia algo que esperamos que se repita y se vaya normalizando más», ha subrayado.
REFUGIOS CLIMÁTICOS EN TRES PLAYAS
Y es que estas últimas semanas la Consellería de Medio Ambiente anunció la creación de un proyecto piloto basado en la instalación de cobijos climáticos sostenibles en playas propuestas por los ayuntamientos –la de A Ladeira, en Baiona; la de O Cruceiro, en O Porto do Son; y la de A Area, en Viveiro–.
En conversación con Europa Press, la directora xeral de Enerxías Renovables e Cambio Climático, Paula Uría, ha explicado que la propuesta fue impulsada por el Ayuntamiento de Baiona, en colaboración con una empresa que podía encargarse de realizar los refugios y miembros de Cogami, entre otros agentes.
Los ‘refugios inclusivos’, cuya instalación se prevé para los próximos días, se han diseñado bajo criterios de accesibilidad y sostenibilidad, ya que el proyecto en sí mismo está construido con materiales sostenibles. El objetivo de los mismos, ha apuntado Uría, es que en la próxima temporada estival estos refugios, que ahora son piloto, se puedan replicar en otras áreas de Galicia, aunque, sería «competencia municipal».
«Queremos contribuir a la creación de entornos más inclusivos y adaptados a las necesidades de la ciudadanía, muy diversa, y promover también la igualdad de oportunidades del uso del espacio, tanto del arenal como del acceso al propio arenal», ha subrayado.
De forma independiente, la playa de Silgar, en Sanxenxo, estrenará una nueva pérgola bioclimática de aluminio para personas con movilidad reducida, donada por el Grupo Indalsu. La estructura, detalló el municipio, dispone de una iluminación perimetral led con lamas que se mueven siguiendo la dirección del sol, de forma que se consigue una ventilación natural.
RIBADEO ACCESIBLE
También, este verano el Ayuntamiento de Ribadeo ha impulsado la iniciativa piloto ‘Ribadeo Accesible’, mediante la cual adquirieron dos sillas anfibias para adultos, dos para niños; ocho muletas para la plaza de Os Bloques. El servicio está operativo desde el 1 de julio y en estas semanas ya han recibido a colectivos y asociaciones que vienen al arenal a disfrutar de él.
El alcalde de la localidad, Daniel Vega Pérez, ha relatado que, además, los recursos van acompañados de la asistencia de cuatro personas de Cruz Roja, lo que «hace distinto este proyecto de otras playas accesibles gallegas». «Cuando llega una persona a la playa tiene la colaboración de una persona de Cruz Roja que la ayuda a introducirse bien en el agua y a quitarse ese miedo para utilizar la silla», ha destacado.
La idea del Ayuntamiento es no limitarse a la playa de Os Bloques, ya que cuentan con propuestas para arenales a los que sumar este servicio de cara al próximo verano. Concretamente, piensan en la playa de Os Castros o la de Esteiro, que cuentan con rampa de accesibilidad, aunque todavía tienen que analizar si son viables.
Por el momento, el mandatario local ha subrayado que la recepción del proyecto está siendo «positiva», no solo por el uso del equipamiento en sí, sino porque también muchas personas con movilidad reducida van al arenal y hablan con los trabajadores de Cruz Roja.

