El Festival Internacional del Mundo Celta de Ortigueira, declarado de Interés Turístico Internacional, ha arrancado este miércoles, 8 de julio, con una nueva edición más convertido en el epicentro de la música folk y con los preparativos completamente perfilados tras meses de intenso trabajo.
Así lo ha confirmado su director, Alberto Balboa, que ha subrayado la singularidad de un evento que, pese a contar con una inversión menor que otros macrofestivales, logra una repercusión internacional mucho mayor.
Balboa ha explicado que la organización se encuentra en plena fase de ejecución logística, coordinando los refuerzos en autobuses y trenes, así como la habilitación de un gran número de aparcamientos, ya que la mayor parte de los miles de asistentes se desplaza en vehículo particular y opta por la acampada en la zona de Morouzos, ante la escasez de viviendas en la pequeña localidad.
«Llevamos trabajando desde el año pasado; ahora son las consecuencias de todo el trabajo hecho», ha señalado el director, que ha definido la cita como una tradición que en 2027 cumplirá 50 años desde su primera celebración en 1978.
PROGRAMACIÓN
Sobre la programación, Balboa ha destacado el equilibrio entre grandes figuras y la cantera. El escenario principal, el patrocinado por Estrella Galicia en la Alameda, acogerá los conciertos de cabezas de cartel con proyección internacional como Solas (Estados Unidos), Balthasar (Escocia), formaciones llegadas de Bretaña y Canadá como Isla Verde, o artistas estatales como Rubén Alba (Asturias) y Sánchez Lorenzo (Galicia).
Sin embargo, el director ha puesto especial énfasis en el papel del escenario Runas, un certamen que desde el año 2000 sirve de trampolín para nuevos valores.
«El vencedor de cada año toca al siguiente y también los finalistas. Es una licencia bastante importante para ellos», ha apuntado, añadiendo que este año también se dará visibilidad a tres agrupaciones culturales con niños y niñas del propio municipio.
Asimismo, Balboa ha reivindicado la esencia del festival frente a los «grandes eventos musicales que tienen todos un parecido asombroso». A su juicio, el mundo folk conecta a toda la zona atlántica e involucra a músicos, bandas de gaitas y asociaciones que aprovechan Ortigueira para reencontrarse cada año.
Esta autenticidad es, para el director, la que garantiza una afluencia intergeneracional. Además, ha valorado que visitantes de toda Europa vienen por primera vez este año «porque saben que Ortigueira es una cosa distinta».
En el plano económico, ha agradecido la fidelidad de los patrocinadores privados como Gadis, Estrella Galicia, Abanca y Ence, con la Fundación Sanidad de Galicia, junto al apoyo del Ministerio de Cultura, la Diputación de A Coruña y la Xunta.
«Para ellos es un trampolín de imagen; saben que estar en Ortigueira es una ventaja y que su presencia está garantizada en todo el mundo», ha subrayado Balboa, asegurando que el festival mantiene un ambiente tranquilo y sin incidentes para disfrutar de la música desde la mañana hasta la madrugada.

