Los grupos de PP, PSOE y BNG han cruzado este martes reproches mutuos en relación al posicionamiento de cada grupo en la negociación de una nueva financiación autonómica para Galicia, un debate que ha concluido con los populares y los socialistas votando en contra de la moción nacionalista y en el que Alberto Pazos Couñago se ha atrevido con unas palabras en catalán sacadas del diario de sesiones del Congreso.
La moción fue defendida por la diputada nacionalista Noa Presas, y en ella se reclamaba que la Xunta «rectificase su estrategia fracasada» en relación al sistema de financiación y se instaba al Gobierno gallego a «acudir a la negociación bilateral con el Estado para defender los intereses de los gallegos».
A mayores, exigía «demandar la retirada de la propuesta del Ministerio y la elaboración de una nueva» con la incorporación de «criterios justos para Galicia en tanto no se avance en un modelo de plenas competencias», exponía la moción del BNG.
«El problema de Galicia no es que haya una mala propuesta encima de la mesa, es que tenemos un gobierno que se niega a negociar», ha dicho Presas, que ha acusado al presidente Alfonso Rueda de ser «una marioneta de Génova».
Presas ha dicho que su grupo «comparte la crítica» con respecto a que la propuesta del Estado «es invalida para Galicia», pero ha reclamado a la Xunta que «muestre cual es» su alternativa. «O Galicia no tiene una propuesta, o no sabemos cual es. Es un disparate que nos puede salir caro», ha advertido.
EL PSOE CRITICA AL BNG
Por su parte, la diputada socialista Patricia Iglesias ha expresado su «sorpresa» por esta moción, que «evita abiertamente decir» que el BNG apoya «lo que lleva años defendiendo, un concierto económico». «No se puede defender por la mañana el concierto económico, a mediodía aceptar la quita de la deuda y por la noche decir que se tiene que negociar con el Estado», ha ironizado.
Patricia Iglesias ha evidenciado que tanto PP como BNG están en sintonía para «rechazar de plano la propuesta del Gobierno», pero ha afeado a los nacionalistas que ellos «llevan años diciendo que Galicia tiene que tener la llave de su dinero», esto es, ubicarse «fuera del marco común».
«O se está en un sistema común o se está en un concierto económico, pero no se puede defender lo uno o lo otro según convenga», ha dicho la diputada socialista, que ha subrayado la «oportunidad» de que los tres grupos llegasen «a un acuerdo» sobre el modelo que necesita Galicia.
Finalmente, el diputado popular Alberto Pazos Couñago ha defendido que la apuesta de la Xunta pasa por «no rechazar el diálogo», pero tampoco «aceptar el chantaje». «Mientras el PP gobierne la Xunta, no vamos a tirar a Galicia por el barranco del cupo económico de Ana Pontón ni a ceder al chantaje de Pedro Sánchez», ha resumido.
Pazos Couñago ha afeado la «estrategia de divide y vencerás» del Gobierno central y ha asegurado que, en materia de financiación, «es mucho más importante disponer de los recursos que hay en la caja que disponer de las llaves de la caja». «Nunca entendí esa obsesión por las llaves», ha añadido.
El portavoz popular ha abogado, al igual que el responsable de Facenda de la Xunta, por la retirada de la actual propuesta de financiación y por elaborar una nueva en la que se tengan en cuenta las singularidades de Galicia. Este modelo, ha advertido, debe articularse en torno al coste real de prestación de servicios, y «no en base a la capacidad de recaudación de los territorios» que sería, ha dicho, un criterio «ruinoso para Galicia».

