Stolt Sea Farm ha colocado este martes su primera piedra de su nueva nave de lenguados (edificio RAS II) en el municipio de Cervo (Lugo), que cuenta con una ayuda de la Xunta de más de 13 millones. Ampliará así la superficie productiva en más de 7.000 metros cuadrados, con una capacidad de producción en más de 400 toneladas anuales.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha asistido a este acto en el que ha reconocido el «compromiso real» de la compañía y su «ritmo de crecimiento extraordinario». Valora que a pesar de los «orígenes lejanos» de la noruega Stolt Sea Farm, su «centro de operaciones mundial lo tienen en Galicia».
Tras iniciar su discurso con el pésame al componente de Cantigas e Agarimos fallecido en Agolada, quien trabajaba en esta empresa, Rueda ha destacado que esta compañía crece y «crea riqueza», por lo que «tiene muchísimo futuro la acuicultura responsable».
Acompañado de la conselleira do Mar, Marta Villaverde, y de la alcaldesa de Cervo, Dolores Garcíra, Rueda ha resaltado que los directivos de Stolt Sea Farm «siempre insisten mucho» en «ser sostenibles y mirar hacia el futuro», de modo que apuesta por combinar la calidad y el respeto al medio ambiente.
CRÍTICAS AL GOBIERNO
Por otra parte, Rueda ha reiterado las críticas al Gobierno que la Xunta ha realizado en los últimos meses por la reforma del Reglamento de Costas, ya que el Ejecutivo central «parece volver a cometer los errores de antaño» y «provocar inseguridades jurídicas».
Defiende que hay «inversores fiables que están dispuestos a invertir». Señala el apoyo de la Xunta y la colaboración público-privada en este sentido.
«Haremos todo lo posible para que nuestras competencias sean ejercidas sin interferencias por parte del Gobierno central, que parece que no quiere entender algunas cosas», afirma.

