El colectivo ecologista Adega replica a Altri que su proyecto para Palas de Rei (Lugo) «incumple todos los objetivos del reglamento europeo» para las consideradas inversiones «sostenibles».
Responde así al que la empresa presentó como «informe independiente», elaborado por Bureau Veritas «para (previo pago)» certificar el cumplimiento del principio DNSH (Do Not Significant Harm-no causar perjuicio significativo), requerido por la Unión Europea para apoyar inversiones en proyectos sostenibles.
Para Adega, la empresa «trata de condicionar la decisión de la Xunta», que tiene que resolver el procedimiento de autorización ambiental integrada.
Hasta ahora, según advierte, la Xunta «ni resolvió la denegación del proyecto de Altri en Palas de Rei ni lo archivó, por lo que la macrocelulosa sigue constituyendo una amenaza para el país».
Al respecto, Adega avisa de que Altri «no da ni una» en cuanto al mencionado principio DNSH. «Los incumple todos», censura, e indica cuestiones como que «oculta su huella de carbono», tampoco informa sobre emisiones de amoniaco, compuestos orgánicos volátiles distintos del metano y óxido nitroso, entre otros.
«Como es posible afirmar que el proyecto contribuye a la descarbonización y a la mitigación del cambio climático si ni siquiera informa de cuántos gases de efecto invernadero emite?», se pregunta el colectivo ecologista.
También rebate lo tocante al uso sostenible de los recursos hídricos y la transición a una economía circular, ya que su modelo «no cierra los ciclos productivos».
En cuanto a control de la contaminación, afirma que «basta con revisar el listado de contaminantes atmosféricos declarados (y no declarados por la pastera) en su proyecto».
Por último, respecto a biodiversidad, denuncia que Altri «ocultó que ocuparía un territorio propuesto por la Xunta para integrar la Red Natura 2000 y posteriormente en la estrategia de infraestructura verde».
«Cómo es posible», concluye Adega, que Altri pretenda «vender de nuevo que su proyecto contribuye a la descarbonización y al uso sostenible y protección de los recursos hídricos y marinos, a reducir la contaminación o a permitir recuperar la biodiversidad de los ecosistemas».
«La naturaleza de su proceso industrial, muy intensivo en el consumo de energía y agua, la fuerte contaminación que produce, la enorme demanda de madera de eucalipto que extiende el monocultivo intensivo, el deterioro de los hábitats y la pérdida de biodiversidad que directamente causa o induce son algunos de los factores que la Xunta debería considerar para definitivamente denegar la autorización a Altri», resuelve.

