La Xunta de Galicia ha autorizado la transmisión de la concesión minera de la Sección C de la mina de coltán de Penouta, ubicada en el municipio de Viana do Bolo (Ourense), a la filial española de Energy Transition Minerals.
Así lo ha anunciado la compañía este miércoles en un comunicado, cuestión que confirman fuentes de la Consellería de Economía a Europa Press. La resolución reconoce formalmente a la compañía como nueva titular de los derechos mineros, tras la insolvencia del anterior operador, Strategic Minerals Spain, que cesó su actividad en octubre de 2024 y entró en concurso de acreedores.
Paralelamente, la empresa explicaba en abril que preparaba la documentación necesaria para la solicitud de una nueva licencia para la sección C, que está sujeta a la decisión del Tribunal Supremo por el proceso judicial por el que el TSXG anuló el permiso de explotación por considerar «insuficiente» el estudio ambiental de la misma.
Esta sentencia se dio a conocer en junio de 2024 y todavía no es firme, ya que tanto la Xunta como la antigua promotora presentaron recursos que el Supremo se tiene que encargar de resolver.
En este contexto, mantienen 2027 como año para empezar a explotar coltán, aunque están marcados tanto por la decisión del Supremo como por la extensión de los siguientes trámites administrativos que quieran llevar a cabo, como la solicitud de Proyecto Industrial Estratégico (PIE).
La transmisión de la concesión queda condicionada a la resolución de un recurso pendiente ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), un trámite procesal derivado del ya concluido procedimiento concursal. «Si el recurso se resuelve favorablemente, la transmisión adquirirá plena eficacia. En caso contrario, la compañía tendrá derecho a solicitar una nueva concesión minera que restablezca la situación jurídica previamente existente», sostiene ETM este miércoles.
ETM completará ahora «las condiciones habituales asociadas a la transmisión y llevará a cabo una revisión operativa para definir la mejor estrategia para reiniciar la actividad minera». El proceso de compra se inició con una subasta pública en la que presentaron una oferta de 5,2 millones de euros.
La mina funcionó hasta 2024 y conserva tanto la explotación a cielo abierto como una planta de tratamiento diseñada específicamente para su mineral, además de las infraestructuras auxiliares correspondientes, después de una inversión cercana a los 28 millones de euros.
La compañía ya ha firmado un memorando de entendimiento con la firma internacional de comercialización de materias primas Traxys para la venta futura de concentrados procedentes de la mina.
MINERALES CRÍTICOS
La empresa destaca que esta mina es la única fuente primaria de estaño, tantalio y niobio que ha estado operativa recientemente en la Unión Europea.
«Europa apenas produce los metales que se extraen en la mina de Penouta. La inmensa mayoría del niobio mundial procede de un único país, Brasil; la mayor parte del tantalio se extrae en África Central, principalmente en la República Democrática del Congo y Ruanda, donde resulta más difícil garantizar la trazabilidad y los estándares de abastecimiento responsable; y China domina el procesamiento de minerales críticos a escala mundial», relata la empresa en un comunicado.
Así, recuerda que el tantalio y el niobio están catalogados por la Unión Europea como materias primas críticas.
Son materiales esenciales para la fabricación de semiconductores y condensadores, aleaciones avanzadas para los sectores aeroespacial y de defensa, así como para tecnologías vinculadas a la transición energética. Además, los precios del tantalio han alcanzado máximos de varias décadas debido a las interrupciones del suministro procedente de África Central.
«La reactivación de Penouta proporcionaría a Europa una fuente de suministro transparente, trazable y sometida a la regulación comunitaria, exactamente el tipo de capacidad productiva nacional que persigue la Ley Europea de Materias Primas Fundamentales (Critical Raw Materials Act). Esta normativa pretende reducir la dependencia de un único proveedor extranjero, estableciendo como objetivo que ningún tercer país suministre más del 65% de la demanda anual europea de una materia prima estratégica, al tiempo que impulsa la recuperación de la extracción y el procesamiento dentro de Europa antes de 2030», relata ETM.

