La Xunta ha abogado por un modelo de pesca sostenible que se apoye en el propio colectivo de pescadores y conjugue el ejercicio de la actividad con acciones efectivas por parte de las administraciones como «elemento clave» para garantizar la protección de los ecosistemas fluviales.
Tal y como ha trasladado el Gobierno gallego, así lo destacó la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, durante la entrega de diplomas a 15 jóvenes de entre 6 y 13 años que participaron este año en las actividades del club de pesca ‘Os Troiteros’ de Outeiro de Rei.
En la jornada, la conselleira ha defendido la apuesta realizada en los últimos años desde su departamento por la modalidad deportiva de pesca sin muerte, con el objetivo de contribuir a preservar la riqueza de los ríos gallegos.
Asimismo, ha considerado «fundamental» el papel de organizaciones como ‘Os Troiteiros’, por lo que aprovechó su intervención para poner en valor el trabajo de las 66 entidades colaboradoras de pesca fluvial que hay en Galicia.
De hecho, Vázquez ha recordado que el Gobierno autonómico colabora con la mayor parte de estas entidades a través de la firma de convenios, lo que contribuye a preservar los más de 685 kilómetros de tramos fluviales gallegos.
Además, la titular de Medio Ambiente ha destacado la labor que estas entidades desarrollan a lo largo del año en los ámbitos de la formación y la divulgación, mediante la organización de actividades que promueven los valores deportivos y medioambientales asociados a la pesca fluvial, así como la sensibilización sobre la necesidad de preservar la biodiversidad y el buen estado de los ríos.
En esta línea, ha considerado que estas iniciativas también favorecen el relevo generacional en el sector, una renovación que subrayó como «imprescindible», teniendo en cuenta que la edad media de los pescadores en la comunidad se sitúa entre los 50 y los 70 años.
Finalmente, tras asistir a la entrega de diplomas en Outeiro, la conselleira se desplazó hasta el río Pambre, en Palas de Rei, para asistir a la suelta de más de 3.000 alevines de trucha común criados en la piscifactoría de O Veral.

