La Universidade de Santiago de Compostela (USC) ha inaugurado este martes las jornadas ‘Menores y redes sociales. No hay bienestar sin bienestar digital’, un encuentro que reúne a expertos y autoridades para abordar el impacto de los entornos virtuales en el desarrollo de la infancia y la adolescencia.
Durante la apertura, que ha tenido lugar este martes en la facultad de Psicoloxía, las diferentes autoridades han coincidido en que el bienestar emocional y social de los menores en el siglo XXI no puede entenderse sin integrar la dimensión digital.
La rectora de la USC, Rosa Crujeiras, ha subrayado que la vida digital ya es una «parte esencial» de las relaciones y la identidad de las nuevas generaciones. En este sentido, ha señalado que, si bien las redes ofrecen oportunidades de aprendizaje, también plantean retos como el ciberacoso, los problemas de privacidad, la exposición excesiva y el impacto en la salud mental.
Por su parte, la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Francisca Sureda, ha advertido sobre los riesgos de la exposición temprana a ciertos contenidos y los posibles trastornos por el uso de videojuegos. Sureda ha instado a no «demonizar» la tecnología, sino a construir entornos digitales saludables mediante la regulación, la supervisión pública y la educación emocional para evitar dinámicas adictivas.
En el ámbito institucional, la directora xeral de Innovación, Judith Fernández, ha destacado el Plan de Bienestar Digital de Galicia y la futura Ley de Educación Digital de la comunidad como marcos normativos «pioneros» para buscar coherencia en la protección de los menores. «No es un desafío que corresponda a una sola administración, sino que es un desafío compartido», ha concluido.
En esta línea, el secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez Correa, ha valorado positivamente la normativa gallega y ha sentenciado que el modelo de autorregulación propuesto por el sector tecnológico «ha fracasado». Además, Pérez Correa ha celebrado el «amplio consenso político» y la «corresponsabilidad administrativa» que existe actualmente para abordar este fenómeno.
Finalmente, la rectora de la USC ha hecho un llamamiento a las familias, incidiendo en que la educación digital «empieza en casa». Para ello, ha abogado por la formación para los adultos, «ya que no se puede exigir un uso responsable a los adolescentes si quienes los acompañan carecen del conocimiento para entender los entornos en los que estos se desenvuelven».
La jornada, cuyo objetivo es servir de espacio de reflexión y diálogo sobre le impacto de la tecnología en la infancia y en la adolescencia, ha continuado con una conferencia de Joel Billieux, de la Universidad de Lausana (Suíza).

