Delegados de la CIG-Construcción han paralizado las obras de rehabilitación del Castillo de Monterrei, en el municipio ourensano de Verín, para denunciar las «condiciones de explotación» de trabajadores extranjeros.
Según ha señalado la central sindical en un comunicado, son sobre un centenar de trabajadores de las subcontratas portuguesas que prestan servicio para la UTE Extraco-Oreco, la empresa adjudicataria de los trabajos encargados por la Xunta.
«Jornadas de más de 10 horas y mismo trabajo en sábado son algunas de las irregularidades detectadas en una obra en la que incumplen sistemáticamente el convenio del sector», ha asegurado la CIG, que ya denunció ante Inspección de Trabajo a finales del pasado año.
Por ello, la CIG ha realizado una ocupación de las obras y desplegaron una pancarta con el lema ‘Gallegos y extranjeros, la misma clase obrera. Construcción sin explotación’.
El sindicato tiene previsto abandonar el lugar de los trabajos cuando se celebre la reunión con los responsables de la empresa y de la Xunta o se comprometan a que vaya a realizarse en los próximos días.

