El Consello Galego de Relacións Laborais ha convocado para el próximo lunes, 22 de junio, a las 16,00 horas, a la representación sindical y a la patronal de la industria siderometalúrgica de la provincia de A Coruña con el fin de constituir la comisión de mediación para la negociación del convenio colectivo del sector.
La reunión se produce después de que los tres sindicatos con representación aceptaran el proceso de mediación en el AGA (procedimiento de solución extrajudicial de conflictos laborales) impulsado por la patronal.
El mediador designado será el director territorial de Inspección de Trabajo y Seguridad Social en Galicia, Demetrio Fernández, y las reuniones se celebrarán en la sede provincial de la ITSS, situada en la calle da Gaiteira de A Coruña.
Por parte de la CIG-Industria, su secretario de comunicación ha señalado que la organización espera que la patronal acuda a esta primera reunión «con voluntad real de desbloquear el conflicto, presentando propuestas que permitan firmar un acuerdo digno y fijando un calendario ágil de reuniones».
El sindicato nacionalista insiste en que, aunque cambie el escenario, los trabajadores no renuncian a sus reivindicaciones fundamentales: mejora salarial, lucha contra la precariedad y avance en derechos laborales.
La central sindical recuerda que esa determinación fue la que impulsó a los trabajadores del sector a secundar ocho jornadas de huelga que paralizaron la actividad del metal en la provincia. Sin embargo, advierte de que no tolerará que la mediación se utilice como un mecanismo para alargar indefinidamente la negociación mientras los trabajadores pierden poder adquisitivo y derechos.
La intervención del AGA debe servir justamente para lo contrario: dotar de celeridad un proceso que el empresariado ha estado entorpeciendo deliberadamente desde el primer día», subraya la CIG.
NUEVAS MOVILIZACIONES
Como medida de presión y para evitar que la patronal intente desactivar la movilización al amparo de la mediación, el sindicato ya tiene convocados dos nuevos días de huelga para el 7 y 9 de julio, que se suman a los previstos para el 30 de junio y el 2 de julio.
La CIG reitera su plena disposición al diálogo y la negociación, pero exige a la patronal «responsabilidad» si realmente desea cerrar el conflicto.
El sector del metal en A Coruña acumula meses de tensión y movilizaciones, y todos los actores implicados miran ahora hacia la mesa de mediación como un posible punto de inflexión, aunque las posiciones siguen muy alejadas en materia salarial y condiciones de trabajo.

