Los grupos con representación en el Pazo do Hórreo han alcanzado este martes unanimidad para actualizar la regulación del Parlamento de Galicia sobre el ejercicio de voto para que los diputados que se encuentren hospitalizados o que padezcan alguna enfermedad grave, así como una incapacidad temporal, puedan delegarlo en un compañero.
Y es que hasta ahora solo podían delegar el voto aquellos parlamentarios que se encontrasen en situación de embarazo, adopción, permiso de paternidad o maternidad.
Partido Popular, Bloque Nacionalista Galego, Partido Socialista y el representante de Democracia Ourensana han iniciado el debate con consenso para que el trámite de esta proposición de ley se pudiese hacer por lectura única, de forma que esta actualización de las normas ya entre en vigor en el presente periodo de sesiones.
Los cambios aprobados este martes modifica también la tramitación parlamentaria de las preguntas orales, de forma que las que aún no fuesen sustanciadas al finalizar el periodo de sesiones no tengan que volver a ser registradas para que estén dispuestas para el siguiente periodo hábil en la Cámara.
En su intervención, el portavoz parlamentario del PPdeG ha sostenido que se trata de una reforma «operativa» que «mejora el funcionamiento de los grupos parlamentarios» y, en consecuencia, de la Cámara.
Asimismo, según ha apuntado, da solución al derecho de las personas que «queriendo participar no lo podían hacer por circunstancias personales asociadas a enfermedades», una situación de la que, conforme ha apuntado, «en esta legislatura no faltaron ejemplos».
Ello, ha recordado, motivó que en ocasiones se produjesen «situaciones injustas» en las que para respetar las mayorías parlamentarias e igualar la situación un parlamentaria que estuviese perfectamente capacitado para emitir su voto tuviese que salir de la Cámara. Por lo que ha señalado que ahora también se «mejora la representatividad».
«OPORTUNIDAD PERDIDA», «REFORMA QUIRÚRGICA»
Sin embargo, si bien ha apoyado la reforma, tanto BNG como PSdeG han coincidido al lamentar que no se aprovechase esta oportunidad para llevar a cabo una reforma «integral» del reglamento de la Cámara y adaptarla a la realidad social.
En primer lugar, la viceportavoz parlamentaria del PSdeG, Lara Méndez, ha explicado que su formación quería que esta reforma fuese «más allá», pero ha reconocido que «con aras a llegar a consenso» accedió a pactar por unanimidad la redacción de estas modificaciones.
En este sentido, Lara Méndez ha considerado necesario que los ritmos del parlamento respondan «no solo a los principios de rigor y calidad», sino también a la necesidad de adecuarla a los ritmos de la sociedad contemporánea». Así, ha sostenido que, en la actualidad, hay un «lapso temporal» entre el registro de una iniciativa y su inclusión efectiva en el orden del día que puede provocar que el debate quede desfasado».
Una situación que, en su opinión, limita la función de impulso y control del Parlamento sobre la acción del Gobierno y contribuye también a una percepciónt ciudadana de «alejamiento institucional».
Por su parte, la viceportavoz parlamentaria del BNG, Olalla Ridil, ha calificado de «quirúrgica» la reforma y ha dejado claro que el reglamento de la Cámara debería ser objeto de una «reforma integral» para adecuarlo al siglo XXI y «afinar y aclarar las obligaciones de rendición de cuentas del Gobierno gallego».
Rodil ha asegurado que el «grueso» del reglamento del Parlamento de Galicia fue redactado y elaborado en los años 80, en una «realidad absolutamente ajena a la acutal». Además, ha calificado de «lentos» los tiempos, especialmente «si se comparan con el frenesí digital» o la «propia realidad política» de Galicia.
«Creemos que debería ser una reforma integral pero la apoyamos por dos cuestiones: incorpora la delegación de voto de los parlamentarios que se encuentran en enfermedad grave y blinda el derecho a de participación», ha señalado.
Además, ha destacado que evita «el empacho» que supone tener que volver a registrar la mayor parte de las preguntas orales, de forma que se mantienen vivas excepto instrucción contraria.

