El alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, ha mostrado este viernes su satisfacción por la aprobación en Consejo de Ministros de la licitación de las obras del ‘enlace orbital’ de Santiago, una actuación que ha confiado en que, a lo largo de 2020, se «solape» con la ejecución del conocido como ‘orbitaliño’, el enlace con la carretera de A Coruña.
Así lo ha dicho durante una rueda de prensa en la que, sin entrar a valorar el hecho de que la aprobación se haya demorado hasta el último Consejo de Ministros de esta legislatura, ha dicho estar «contento» de que haya «salido». «No se le van a poner trabas», ha explicado.
Esta actuación, que implicará una «ampliación» de la autopista AP-9 para enlazarla directamente a la Autovía de Lugo (A-54), que une la ciudad con el aeropuerto, y con los polígonos de Costa Vella y A Sionlla, deberá «complementarse» con «una obra más pequeña», el conocido como ‘orbitaliño’, que establecerá también un enlace con la carretera N-550 (Santiago-A Coruña).
El regidor ha explicado que, en este momento, se «está redactando el proyecto» de esta actuación, que confía en que salga a exposición pública «en el primer semestre del año», para luego «aprobarla y sacarla a licitación también».
La idea, ha indicado Sánchez Bugallo, es que «se solapen las dos actuaciones y se puedan completar al mismo tiempo», con lo que quedaría «conectada» de forma global la AP-9, los polígonos, la autovía de Lavacolla y la carretera de A Coruña.
Esta iniciativa, ha admitido, «mejora notablemente la conectividad de Santiago con el aeropuerto y con los parques empresariales» y «descarga la presión que ahora tiene el enlace de San Lázaro».

