El director xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta, Ángel Miramontes, ha reivindicado este viernes la actuación autonómica respecto a la conservación de los murales de Urbano Lugrís situados en la calle Olmos, en A Coruña.
Ha rechazado así las críticas del BNG, que los ha acusado de «incumplir» sus obligaciones en cuanto a la protección de los murales. La diputada del BNG, Mercedes Queixas, ha sido la responsable de preguntar sobre el tema al director xeral ante la Comisión de Cultura del Parlamento.
Y es que Queixas ha acusado a la Xunta de mantener en una situación de «abandono institucional» los doce murales. La diputada nacionalista ha recordado que la Administración autonómica es propietaria de las obras desde julio de 2024 y que el conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en octubre de 2025, pero ha lamentado la falta de avances para garantizar su conservación.
La parlamentaria ha cuestionado que ni la declaración como BIC ni la titularidad de la Xunta hayan servido para proteger unas pinturas que, ha remarcado, continúan en un inmueble con filtraciones y problemas estructurales.
Por ello, ha reclamado conocer qué medidas está adoptando el Gobierno gallego y qué actuaciones inmediatas prevé poner en marcha para evitar un deterioro que «podría llegar a ser irreversible».
Por su parte, Miramontes ha recordado que la Administración autonómica es propietaria de los murales, pero no del inmueble que los alberga, una circunstancia que condiciona la intervención. Asimismo, ha insistido en que la Consellería de Cultura ha intentado impulsar una actuación coordinada con otras administraciones, «sin obtener la respuesta esperada».
Durante su intervención, ha detallado las actuaciones desarrolladas desde 2024 para garantizar la conservación del conjunto, entre ellas estudios históricos, artísticos y estructurales, análisis de los materiales pictóricos, levantamientos tridimensionales de alta precisión y la elaboración de un diagnóstico completo completa con propuesta de intervención.
También ha explicado que se llevaron a cabo medidas urgentes de fijación de estratos pictóricos en riesgo de desprendimiento y que en 2026 continúan las labores de control, seguimiento y conservación preventiva.
Miramontes ha señalado que la principal dificultad radica en el estado del edificio y en los retrasos vinculados a la obtención de licencias urbanísticas por parte de la propiedad.
En este contexto, ha avanzado que la Xunta prepara el encapsulamiento y protección de los murales para garantizar su conservación mientras se desbloquea la rehabilitación del inmueble. Además, ha asegurado que su departamento mantiene un seguimiento «permanente» del estado de las pinturas y asesora a los propietarios como en las medidas necesarias para evitar daños durante las futuras obras.

