La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, ha reiterado su «preocupación» por un «ascenso de la percepción de inseguridad» y se ha comprometido a «trabajar intensamente» sobre esta situación. Lo hará en coordinación con otras instituciones, como la Delegación del Gobierno, que esta semana ha publicado las estadísticas en este ámbito y que muestran una «evolución positiva» en el caso de Santiago.
Así se ha pronunciado este viernes en una rueda de prensa, en la que, además, ha añadido «una pregunta en voz alta»: «¿Ayuda algo a reducir la conflictividad poner el foco en determinados locales, en determinadas zonas o en determinados colectivos? O también nos podríamos preguntar: ¿a quién beneficia el ruido y las acusaciones cruzadas sobre la seguridad o la falta de ella?».
Justamente, la secretaria del PPdeG, Paula Prado, aseguró el jueves que Santiago es una ciudad «sucia, de ratas, insegura y de narcopisos». Preguntada por estas acusaciones, Sanmartín la ha acusado de «electoralismo» y ha opinado: «Tiene cierto temor de que se acabe consolidando este gobierno». «Una ciudad se gobierna desde el rigor y no desde noticias falsas», ha completado.
Sanmartín copresidió el miércoles la junta local de seguridad junto al subdelegado del Gobierno en A Coruña, Julio Abalde. Entonces, anunciaron conjuntamente un refuerzo de la vigilancia en aquellas «zonas sensibles» y en «donde puede haber esa conflictividad de manera más intensa», que implicará la incorporación de 40 efectivos a la Comisaría de Policía Nacional.
En esta ocasión, la alcaldesa se ha reafirmado en que, en base a los datos conocidos, existe «un descenso de los delitos en general contra las personas y contra el patrimonio» y todo ello dibuja «un panorama que demuestra que Santiago es una ciudad relativamente segura, bastante segura».
Con todo, ha reconocido «una percepción de inseguridad» que, a su juicio, el gobierno municipal «no puede negar». «Existen dos fenómenos que están funcionando a la vez: un descenso de las cifras de delincuencia y un ascenso de la sensación de inseguridad», ha valorado.
Además del aumento de la vigilancia, Sanmartín ha llamado a «acudir a las causas» de estos problemas –como las condiciones sociales y educativas y la exclusión–, en lo que ha asegurado que existen «muchas líneas de trabajo», aunque también trabajarán por reforzarlas.
EL PPDEG NIEGA «ALARMISMO» EN SUS ACUSACIONES
También este viernes, a preguntas de los medios sobre si las declaraciones del PPdeG hablando de inseguridad en la capital gallega mientras los datos señalan un descenso de la criminalidad pueden generar «alarmismo», el portavoz del Grupo Popular en el Parlamento, Alberto Pazos, lo ha negado, salvo, ha añadido, que se quiera «tildar de alarmistas a los vecinos de Santiago».
En este sentido, ha manifestado que en las estadísticas «cuando se rebajan determinados delitos que tienen muy poco incidencia, puede bajarse mucho la incidencia estadística», pero eso, ha apuntado, «no quiere decir que «se compense con la subida de otros delitos de mayor gravedad».
Todo esto, en opinión de Pazos Couñago, «no tiene que ver con incidencias puntuales en sitios concretos donde los vecinos se ven alarmados». «Podemos elegir lo que hacemos, si escuchar las estadísticas exclusivamente o, como hacemos nosotros, escuchar a los vecinos y sus demandas. No creo que los vecinos tengan ningún ánimo de alarmar, tienen el ánimo de que se resuelvan sus problemas», ha zanjado.
INCENDIO EN CONXO
Por otra parte, Sanmartín ha asegurado desconocer si la familia que vivía en el edificio ocupada en Monte de Conxo –que ha sufrido un incendio esta semana– se ha puesto en contacto con los Servicios Sociales del Ayuntamiento, preguntada por si el ente municipal está trabajando en una alternativa habitacional para estas personas.
«Desde el Ayuntamiento, lo que hacemos con cualquier persona o familia que lo necesite es orientarla y ver en qué medida puede haber algún recurso, en colaboración con entidades o de qué manera. Si es que se puede hacer, por supuesto que nos prestamos», ha explicado. Al respecto, ha lamentado lo acontecido y, al respecto de ocupaciones, «se mueven en un marco ajeno al municipal».

