El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha participado este lunes en el acto de toma de posesión de los nuevos profesionales que se incorporan a los equipos de Inspección de Servizos Sanitarios, y ha puesto en valor el refuerzo de este departamento y la «mejora en la gestión de incapacidades temporales» como «avances» en el funcionamiento del sistema.
En total, se incorporan 9 inspectores y 9 subinspectores sanitarios distribuidos en las siete áreas sanitarias gallegas: dos inspectores y dos subinspectores en A Coruña-Cee; un inspector en el área de Sanitago-Barbanza; un inspector en el área de Ferrol; un inspector y dos subinspectores en el área de Lugo, A Mariña y Monforte; un inspector y dos subinspectores en el área de Ourense, Verín y O Barco; dos inspectores y dos subinspectores en el área de Vigo; y un inspector y un subinspector en el área de Pontevedra-O Salnés.
El conselleiro ha destacado el «rigor técnico, la vocación de servicio y la integridad» que tendrán estos profesionales, en el marco del Plan de Mellora de la gestión y el control de incapacidades temporales impulsado por la Xunta en agosto de 2024.
Según ha trasladado Sanidade, este personal de refuerzo tendrá como principales funciones la inspección y control con carácter sanitario de la situación de baja temporal y colaborarán en programas de control de la incapacidad temporal del personal funcionario de la Xunta, del personal estatutario del Sergas y del personal adscrito a los regímenes especiales de funcionarios públicos gestionados por MUFACE y MUGEJU.
También se encargarán de la autorización de solicitudes realizadas por las mutuas para la realización de pruebas diagnósticas, la evaluación de las propuestas de alta formuladas por las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social, y de valorar y dar respuesta a las solicitudes de revisión de empresa.
Al respecto, la Consellería modificó la instrucción por la que se establece el protocolo común para la gestión clínica y el seguimiento de las bajas laborales, para hacerlo «más resolutivo».
Así, las propuestas de alta médica que las mutuas dirijan a las unidades de Inspección deben acordarse siempre que las propuestas estén debidamente motivadas y completas. Si la propuesta fuera insuficiente, el personal inspector deberá convocar a la persona interesada a un reconocimiento médico presencial antes de dictar resolución sobre si procede o no el alta.
Por otra parte, para reducir la burocracia se establece un sistema de autorización única, para que las mutuas no tengan que tramitar una solicitud individual por cada prueba diagnóstica. Con una sola autorización se habilitarán todas las pruebas y procedimientos terapéuticos necesarios.
La previsión inicial es que la incorporación de los 18 nuevos inspectores y subinspectores se extienda durante 3 años, lo que supondrá una inversión de algo más de 3 millones de euros para poner en marcha esas medidas de eficiencia.
Según la Xunta, las medidas ya implantadas han permitido reducir los trámites burocráticos para los pacientes, con casi 6.000 partes de baja emitidos desde los hospitales del Sergas en caso de cirugía programada. Además, hasta finales del mes de abril se revisaron más de 132.400 procesos de baja y se citó a unos 38.000 pacientes para valoración presencial, lo que implicó el alta de casi 32.000 casos.

