Petardos y bocinas han protagonizado el arranque de la manifestación convocada en Santiago de Compostela por los representantes de los trabajadores del sector del metal en la provincia de A Coruña para reclamar una «solución ya» al convenio, vencido desde este año y con unas negociaciones «totalmente bloqueadas» por la patronal, según denuncian.
En declaraciones a los medios de comunicación antes del inicio de la marcha, que ha partido sobre las 12,15 horas de la explanada de Salgueiriños con más de medio millar de participantes, portavoces de CIG, UGT y CC.OO. han destacado la «unidad» y el «enfado» existentes, con la vista puesta en la cita con los representantes empresariales prevista para el día 28.
Antes de marchar hacia la Alameda de la capital gallega, han reivindicado el «éxito» en esta jornada de huelga, la segunda en una semana, y a la espera de que este miércoles se consume el tercero de los paros programados para forzar la negociación.
Así, han hablado de «polígonos cerrados» y «apoyo máximo» de los trabajadores, con amplio seguimiento según sus datos en las empresas de más de 10 trabajadores, y especial repercusión en grandes compañías como Castrosua en Santiago y Cortizo en Padrón, y en todas las comarcas, incluida Ferrolterra.
«NO QUEREMOS FIESTA»
Por UGT, el responsable comarcal de la federación de insdustria, Álvaro Lois, ha criticado la «escasa o nula voluntad» negociadora de la patronal y ha esperado que, tras estas movilizaciones, «tomen nota». «La fiesta no la queremos», ha advertido, en alusión a las protestas.
Por su parte, el delegado de CC.OO. Miguel García ha coincidido en subrayar «a ver qué pasa el 28», puesto que «la gente está enfadada» y el seguimiento de las huelgas está siendo «masivo», con el efecto que ello implica para las fábricas.
Mientras, el secretario comarcal de CIG-Industria Benedicto Blanco ha cargado contra la «mentira del absentismo» al que apelan los representantes de las empresas para ofrecer «recortes» en su contrapropuesta para la renovación del convenio, toda vez que pretenden retirar el complemento del 100% del salario durante las bajas. Frente a esto, las plantillas reclaman mejoras salariales y en sus condiciones de trabajo.

