La senadora del BNG, Carme da Silva Méndez, defenderá el próximo lunes la modificación de la Ley de Aguas con el objetivo de «reforzar el control público» sobre la gestión de los embalses de menor capacidad y evitar que se repitan «episodios graves» como el vaciado de la presa de Chás, en el ayuntamiento ourensano de Oímbra, el pasado verano.
En una nota de prensa, la formación nacionalista ha recordado que el vaciado «brutal e injustificado» de esta presa «provocó una grave alteración del ecosistema, «con mortandad masiva de peces, daños en la flora y dificultando la captación de agua para la extinción de los incendios que arrasaron más de 30.000 hectáreas en la comarca de Monterrei en agosto de 2025».
Para la senadora del BNG este episodio evidencia «una cadena de negligencias intolerables» por parte de la empresa concesionaria, a la que acusa de «actuar sin comunicación previa al organismo de cuenca», y también se ha referido a la «insuficiencia» del marco legal actual, «que deja fuera del control directo a embalses de menor capacidad».
Con todo, la iniciativa del BNG se centra en la modificación del artículo 55 de la Ley de Aguas para ampliar las competencias de los organismos de cuenca, de manera que también puedan actuar sobre embalses con una capacidad igual o inferior a 50 hectómetros cúbicos, «actualmente excluidos de la regulación específica introducida por el Real Decreto ley 17/2021».
Según ha explicado la formación nacionalista, «se trata de dotar a la Administración de las herramientas necesarias para anticiparse y evitar decisiones unilaterales de las empresas concesionarias que puedan tener consecuencias irreversibles».

