La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, ha dicho «no ser favorable a la hiperregulación» en la minería «salvo que sea necesario», «no regular y regular hasta que sea imposible tramitar los proyectos». No obstante, compromete que habrá «garantías» para la anunciada explotación de minas valoradas en 7.000 millones en la provincia de A Coruña, en donde cada proyecto se someterá a un evaluación ambiental «superrigurosa».
Así se ha expresado en el pleno del Parlamento gallego, en respuesta a una interpelación en la que José Manuel Golpe (BNG) ha denunciado la «intención de resucitar tres fantasmas del pasado» en referencia a las minas de Corcoesto, San Finx y Varilongo. «Tres jinetes del apocalipsis minero», critica.
El diputado nacionalista acusa a Lorenzana de «resucitar cadáveres mineros» en «tono triunfalista», «luego de hacer de comercial de Altri».
Al respecto, reprocha a la Xunta que lleva 17 años sin plan sectorial de actividades extractivas, una «dejadez regulatoria» que identifica con que «cuando la administración no controla, quien controla son los intereses económicos». «La ausencia de plan es el propio plan», advierte Golpe.
En respuesta, Lorenzana censura que «el BNG está pidiendo una renuncia a la minería de Galicia» y cree que esta interpelación «lo único que pretende es enredar».
Garantiza que los proyectos mineros cuentan con una «larguísima tramitación rigurosa y estrictas evaluaciones ambientales». Por ello, afea al Bloque «hacer creer que toda la minería en Galicia tiene una problemática ambiental».
Incide en que todos los proyectos mineros se someten a una evaluación ambiental ordinaria, con un periodo de información pública de 30 días. Y apunta que exista un concurso minero «no supone que esa mina vaya a desarrollarse». También se ha mostrado a favor de que «repercuta en la ciudadanía parte de beneficios económicos» y cree que «una manera» pasa por «formar a personas jóvenes» con becas.

