El concejal del PP de Santiago Borja Rubio ha expresado su rechazo a la creación de una empresa pública para dar servicio a los comedores escolares de la capital gallega por el que el gobierno local quiere apostar. También se ha opuesto la construcción de una cocina central, que ha calificado como «macrococina industrial».
Así se ha pronunciado, a través de un comunicado de prensa, sobre las declaraciones de la alcaldesa, Goretti Sanmartín, que esta mañana detalló la apuesta de su gobierno al respecto. Lo hizo apoyada en los resultados del informe técnicos encargado, que fueron presentados a la comisión de estudio –en la que está representado el PP– y que recoge que esta opción es, además, la «más barata».
Rubio ha denunciado que el nuevo sistema es un «engaño» y que «seguirá siendo un servicio de cátering industrial». «Lo que nos intentan vender no es cocina casera ni tradicional; es una fábrica de comida», ha asegurado. Asimismo, ha opinado que es «una tomadura de pelo decir que esto es ‘apostar por la calidad'».
De este modo, considera que «lo único» que hará el gobierno será «cambiar un cátering privado por uno municipal». La opción por la que apuesta el PP de Santiago es, según recoge el comunicado, «la única que garantiza una alimentación sostenible y saludable: la preparación de los alimentos ‘in situ'».
«Las familias compostelanas no están pidiendo una nave industrial en los alrededores de la ciudad que envase la comida de sus hijos. Lo que llevan demandando son cocinas en los propios colegios», ha reclamado.
En este sentido, Sanmartín recordó esta mañana que, inicialmente, la idea de su gobierno era la de instalar una cocina en cada colegio, pero la descartaron al comprobar, en base al estudio realizado, que esto es «imposible». Ahora, la comisión de estudio será la encargada de elaborar la memoria que justifique el modelo de gestión, que después será discutido en el pleno.

