Más de 600 personas y entidades culturales han apoyado ya con su firma el escrito publicado el pasado miércoles por la asociación Vegliota contra el nuevo modelo de selección del director del Centro Galego de Arte Contemporánea.
En el escrito, la entidad apunta a que, frente a unos primeros años con un impulso correcto, «con el paso del tiempo, el museo se convirtió en una institución incapaz de acoger un programa ambicioso y competente para responder con efectividad a la complejidad de la creación artística actual».
Entre las causas que apuntan, están «la dejadez por parte de las diferentes direcciones» y «las injerencias administrativas y políticas». «Recordemos que en 2009 se elimina la plaza de personal del CGAC para Comunicación y en 2016 fueron amortizadas dos plazas más, una de ellas la de conservadora jefa», señala la entidad, que apunta también a «otras situaciones insólitas», como «la pérdida en el 2014 del depósito de las 300 obras de la Colección de la Fundación ARCO, que implicaba una inversión mínima en adquisición de obra de 90.000 euros en cada edición de la feria», o «una exposición individual que ocupó todo el CGAC durante nueve meses en 2024».
«Recientemente asistimos a la eliminación del Patronato, originalmente uno de los tres órganos rectores junto a la Gerencia y a la Dirección, al ser integrado el CGAC en la estructura orgánica de la Consellería de Cultura, siendo sustituido por el Consejo Asesor, un órgano solamente consultivo», destacan.
Por ello, considera la entidad, «la decisión administrativa de convocar la plaza de dirección del centro en régimen de libre designación entre funcionarios de carrera, semeja ser el último paso hacia el desmantelamiento definitivo y la pérdida total de independencia en la gestión y programación autónoma de este museo», constituyendo «un hecho de especial gravedad dentro de la desarticulación general de las instituciones culturales gallegas», critican.
Para las entidades firmantes, «la dirección de un centro de arte contemporánea requiere un perfil profesional especializado, con experiencia acreditada en programación artística contemporánea, gestión cultural, mediación institucional y desarrollo de proyectos tanto nacionales como internacionales».
Sin embargo, aseguran, la convocatoria actual, al limitar el acceso al personal funcionario, «elimina la concurrencia de la mayoría de profesionales del sector con trayectoria, conocimiento específico de creación artística contemporánea y relación con el ecosistema cultural gallego, excluyendo la posibilidad de construir un proyecto crítico, riguroso, diverso, ambicioso y abierto a los agentes culturales llamadas a sostenerlo».
Este texto crítico se suma a los comunicados emitidos en las últimas semanas por el Departamento de Historia del arte de la Universidad de Santiago de Compostela, la Mesa Sectorial del Arte Contemporáneo, el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, la Federación Estatal de Asociaciones de Profesionales de la Gestión Cultural, el Instituto de Arte Contemporáneo, la Asociación de Mujeres en las Artes Visuales y la Unión de Artistas Contemporáneos de España, así como por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Vigo, entre otras entidades.

