El líder de la CIG, Paulo Carril, denuncia que el conselleiro de Emprego, José González, anunció el decreto sobre el diálogo social –en el que no participa la central sindical con mayor representación entre los trabajadores de Galicia– después de un discurso suyo, en lo que tilda de «actuación impropia» por parte de un dirigente público.
«Con ocasión de la clausura del encuentro del Consello Galego de Relacións Laborais este año en Vilagarcía –fue en noviembre de 2025–, en el turno de intervenciones hablaron, en el orden protocolaria, CC.OO., UGT, la CIG, la patronal y al final habló el conselleiro», recuerda, en una entrevista con Europa Press.
Según señala, su intervención por parte de la central nacionalista «fue contestada por parte de él –del conselleiro– anunciando que ‘ya que la CIG dice que el diálogo social es un invento, que es una construcción político-ideológica, que no tiene sostén institucional, nosotros, anuncio aquí, vamos a hacer esto».
Carril indica que «la cara de estupor que generó allí es evidente», teniendo en cuenta que ese tipo de actos están marcados por un tono institucional.
Relata que lo que él hizo en Vilagarcía «fue una defensa a ultranza, radical y fanática de que se respete el funcionamiento, la función y los contenidos del Consello Galego de Relacións Laborais y del CES (el Consello Económico e Social)» y añade que por eso pidió «que no se busquen otros mecanismos para interlocutar, porque la sede de la interlocución está en el Consello Galego y en el CES».
Pero, según interpreta, «por motivo» de esa intervención suya, en la que también introdujo la idea de la CIG de que «sin conflicto no hay paraíso, sin huelga y sin movilización no se puede avanzar en derechos», el titular de Emprego, a su juicio, «se sintió interpelado y, tanto en un asunto como en otro, contestó con esa impropia actuación de un conselleiro en la clausura de un congreso».
Pasados unos meses, según explica, la consellería remitió a la CIG el borrador del proyecto, y esta hizo sus consideraciones «en el sentido de ‘por favor, retírenlo; no tiene sentido». «Negamos la mayor, ya existen ámbitos tripartitos; pero, pese a todo, ellos siguen adelante», lamenta.
ABSENTISMO
«Y, curiosamiente, quieren inaugurar –el nuevo diálogo social– con el absentismo –el plan de control de fraude en bajas laborales– y a lo mejor tienen sorpresas», avisa Paulo Carril.
En todo caso, UGT y CC.OO. ratificaron esta semana su intención de acudir a dicha convocatoria sobre «el mal llamado absentismo», con el ánimo de poner sobre la mesa «todas las variables» que influyen en las bajas laborales, como envejecimiento y precariedad.
Además, rechazaron que el diálogo social recién institucionalizado «vacíe de contenido» el Consello de Relacións Laborais, al entender que «una cosa no tiene que ver con la otra».
«MEDIDA GOLPISTA»
La CIG, central mayoritaria en Galicia, dejó de participar en 2006 en las reuniones del diálogo social de la comunidad, al ver en él «la fosa común» en la que los gobiernos «entierran» los derechos de los trabajadores y «blanquean» las medidas de la patronal.
El decreto aprobado esta semana en el Consello y publicado este viernes en el Diario Oficial de Galicia (DOG) sirve para «institucionalizar» el diálogo social, según la Xunta, y para crear «un chiringuito», para la CIG.
Y es que Carril enmarca esta entre las que considera otras «medidas golpistas» del PP al frente de la Xunta. «Es un ejemplo», afirma, y apunta que de este modelo «hace que –las negociaciones entre el Gobierno, los sindicatos y la patronal– tengan más dependencia de la Xunta», lo cual contrapone a la independencia del Consello Galego de Relacións Laborais.

