Los sindicatos UGT, Comisiones Obreras (CC.OO.) y CIG plantean movilizaciones en el sector del metal de la provincia de Pontevedra de no alcanzarse acuerdos en la negociación del convenio en la próxima reunión, que se celebrará el miércoles 15 de abril.
Las tres organizaciones sindicales han mostrado su predisposición de iniciar movilizaciones ante las ofertas «completamente desconectadas de la realidad» planteadas por la patronal en la reunión de este pasado martes.
En concreto, los empresarios presentaron una propuesta de un convenio a cuatro años con un incremento salarial total del 12% y una reducción de jornada de 8 horas al año, entre otros aspectos.
Precisamente estos dos puntos son los más polémicos para los sindicatos, viéndolos CC.OO. «absolutamente inadmisibles». «Resulta evidente que las posturas siguen muy alejadas. La oferta económica presentada está completamente desconectada de la realidad del sector y de las necesidades de los trabajadores», ha criticado dicho sindicado.
Por su parte, UGT ha pedido una subida salarial del 5% anual y no aceptar un incremento de «solo» el IPC, aunque sí solicita una cláusula de revisión salarial con este índice ante al «incertidumbre» actual.
Marcos Conde, secretario nacional de la CIG-Industria, ha lamentado la postura «ridícula» de la patronal, viendo «innegociables» no solo garantizar el poder adquisitivo de los empleados, sino otras medidas relacionadas con la subcontratación de trabajadores o con las condiciones de especial «penosidad» de ciertos puestos.
Por todo ello, CIG, UGT y CC.OO. se han mostrado dispuestos a llevar a cabo movilizaciones si el próximo miércoles no se consigue desbloquear la situación, reivindicando Conde que existe «unidad patronal» en este aspecto.
MANIFESTACIÓN
Precisamente esta mañana, centenares de personas se han manifestado por las calles de Vigo ante la «crisis industrial» que vive la Comunidad. En una protesta convocada por la CIG, los trabajadores partieron de la Plaza América de Vigo, recorriendo la ciudad hasta llegar a las puertas de la fábrica de Stellantis, en Balaídos.
Tras una pancarta que rezaba ‘Sin industria no hay país. Sin lucha no hay derechos’, los manifestantes llegaron sobre las 12.00 horas al punto de salida, después de que la CIG-Industria celebrase una asamblea de delegados en el Centro Vecinal y Cultural de Valladares a las 10.00 horas, que reunió a más de 500 personas.
Con gritos de ‘Sin industria no hay país. Sin lucha no hay derechos’; ‘Queremos trabajar, no emigrar’; ‘Si sube el IPC los salarios también’; ‘Salario precario, pensiones al carajo’, o ‘Hay que derogar la reforma laboral’, la manifestación trataba de mostrar el malestar que vive la industria.
Ante los medios de comunicación, Marcos Conde ha dicho que los problemas de un sector industrial son «prácticamente iguales» que los que existen en cualquier otra empresa, «independientemente del tamaño». «Parece que la globalización también existe en la patronal y la intención de trasladar a los trabajadores los costes sociales o laborales es continua», ha criticado.
«Estamos convencidos de la necesidad de confrontar con la patronal, con la Xunta, con el Estado diciendo que no vamos a ser testigos inmóviles de lo que pasa. Vamos a actuar con el convencimiento de que es en este camino como podemos conseguir objetivos positivos», ha subrayado.

