El Diario Oficial de Galicia (DOG) publica este jueves la convocatoria de 2026 destinada a apoyar la contratación de orientadores y orientadoras laborales por parte de los ayuntamientos y de las entidades sin ánimo de lucro. La iniciativa cuenta con un presupuesto de 8,5 millones y permitirá ofrecer acompañamiento personalizado a más de 118.000 personas desempleadas, adaptando la atención a las necesidades reales de cada territorio.
Con el objetivo de reforzar la eficacia del servicio, la orden refuerza los criterios específicos de calidad para garantizar una atención más enfocada a resultados. Además, mantiene la apuesta por una distribución territorial equilibrada de los nuevos puestos financiados, priorizando aquellas zonas con menor implantación de estos recursos para avanzar en una mejor cobertura de orientación laboral en el conjunto del territorio.
Los contratos subvencionados tendrán una duración de un año y la cuantía de las ayudas se incrementa hasta los 33.000 euros por cada profesional incorporado a tiempo completo. Las entidades interesadas en solicitar estos apoyos podrán hacerlo desde mañana hasta el 27 de abril.
La Xunta ha destacado que esta medida -enmarcada en el proceso de modernización del Servizo Público de Emprego de Galicia (SPEG) impulsado por la Xunta- busca maximizar el impacto de estos profesionales en la mejora de la empleabilidad, especialmente en el medio rural y entre los colectivos con mayores dificultades de inserción.
En la convocatoria del pasado año, el Gobierno gallego ha señalado que apoyó la contratación de 262 orientadores y orientadoras en más de 80 ayuntamientos de las cuatro provincias y en más de 40 entidades sociales. Cabe destacar que estos profesionales, junto con los alrededor de 140 de las 54 oficinas del SPEG, contribuyeron a que más de 155.000 personas encontraran empleo en los seis meses posteriores a recibir orientación laboral o participar en algún programa del Servizo Público de Emprego.
PAPEL CLAVE EN EL PERFILADO COMPETENCIAL
Los orientadores y orientadoras elaboran diagnósticos individualizados de las personas demandantes, aportan información actualizada sobre el mercado laboral y los incentivos disponibles, diseñan itinerarios personalizados de inserción, asesoran sobre la oferta de formación profesional y acompañan en el proceso de reconocimiento de competencias adquiridas por la experiencia. Su labor se traduce en un apoyo continuo, especializado y adaptado a la realidad de cada persona.
Además, desempeñan un papel activo en el perfilado competencial de las personas demandantes de empleo a través de la herramienta de inteligencia artificial EMi, destinada a ajustar en tiempo real las demandas de mano de obra a las capacidades de las personas registradas, de la que ya se han beneficiado más de 98.000 personas en Galicia.
Forman parte de los más de 400 profesionales implicados en esta tarea estratégica para casar con mayor precisión la oferta y la demanda laboral y responder al reto de la cobertura de vacantes del tejido productivo gallego.

