La conselleira de Política Social, Fabiola García, ha defendido este miércoles las obras puestas en marcha en la residencia de As Gándaras de Lugo para «mejorar el confort y la seguridad» y ha acusado al PSdeG de «utilizar políticamente» a los usuarios después de que los socialistas exigiesen que se garantizase su «dignidad».
En el pleno del Parlamento de Galicia, la viceportavoz parlamentaria del PSdeG Lara Méndez ha asegurado que la Xunta pudo haber aprovechado los fondos europeos para «hacer una buena obra» en este espacio, una obra «con diálogo y consenso» y ha denunciado que las actuaciones puestas en marcha por el departamento autonómico «no garantizan condiciones adecuadas de intimidad». «No garantizan espacios propios», ha dicho.
En su réplica, la titular de Política Social, Fabiola García, ha sostenido que la atención y el cuidado de las personas mayores y de las dependientes es «una de las prioridades» de la Xunta y ha recordado que en lo que va de legislatura se han invertido más de 40 millones en obras en la red de residencias.
«Toda esta inversión tiene un único objetivo que es convertir todos los centros residenciales en verdaderos hogares», ha manifestado.
Dicho esto, ha afirmado que a la ciudad de Lugo se destinan más de 10 millones de euros de inversiones en obras y que, en el caso de As Gándaras se van a invertir más de 8 millones con dos objetivos «concretos e innegociables»: «aumentar la seguridad» y el «confort».
La conselleira ha sostenido que se hará una «importante reforma tanto interior como exterior» gracias a la que las habitaciones serán «más amplias» y «tendrán balo propio». Además, ha destacado que se mejorarán las zonas comunes, todo ello «sin reducir en ningún caso el número de habitaciones individuales».
Fabiola García ha asegurado que se mantuvieron reuniones con los usuarios y las familias para informarlas de las obras y ha emplazado a los socialistas a «dejar de engañar a la gente».
La conselleira ha acusado al PSdeG de ofrecer «desinformación interesada» a los usuarios, a los trabajadores y las familias. «Lo que le pido es que dejen de utilizar políticamente a las personas mayores», ha incidido.

