Futuros socorristas preparan sus entrenamientos en estos meses de cara a las pruebas, para ejercer en el verano, que ultiman algunos ayuntamientos, aunque no todos ya que algunos funcionan con empresas privadas que se encargan de la selección. Y esto en un contexto en el que se constata una «ligera mejoría» para la cobertura de plazas, según ha explicado a Europa Press la presidenta de la Federación de Salvamento y Socorrismo de Galicia, Nuria Rodríguez.
«Ahora son fijos discontinuos, para cumplir la ley tiene que ser así», ha señalado en relación a las condiciones laborales de estos profesionales, un sector en el que siguen siendo mayoritario los hombres y con una media de edad de en torno a los 20 o 25 años.
Sobre el sistema de cobertura, indica que primero se hace un llamamiento a aquellos que trabajaron en años anteriores y cuando estos confirman que quieran seguir se sacan las plazas que queden libres. «Ahí se hace una prueba para entrar en las playas, en A Coruña suele ser a finales de mayo, principios de junio», precisa como ejemplo.
En otros ayuntamientos, concreta, está «a punto de salir la convocatoria de pruebas», apostilla para citar un municipio del área metropolitana coruñesa como Oleiros, aunque añade que hay otros que adjudican la gestión de este servicio a una empresa privada.
«Con lo cual ya es la empresa la que se encarga de hacer las pruebas», remarca la presidenta de la Federación, quien considera que la ley actual es «mejorable» y que se debe incentivar que los socorristas que ya trabajaron anteriormente tengan las mismas condiciones físicas que los que se incorporen para evitar que, en algún caso puntual, alguna persona deje de entrenar lo necesario para una actividad como esta.
Otros municipios optan también por dejar «una bolsa» con un cupo de personas, a mayores de hacer un proceso selectivo para plazas vacantes, especifica también sobre los distintos funcionamientos a este respecto.
COBERTURA Y FORMACIÓN
Cuestionada sobre cómo se presenta la situación de cara a este verano, apunta que, en relación a otros años, «parece que hay una ligera mejoría». «Pero sigue habiendo un déficit» pese a que el salario ahora «es bastante digno». Admite, no obstante, que es un trabajo que requiere «mucha atención».
Respecto al funcionamiento a nivel legislativo, aclara que en España cada comunidad autónoma «tiene una legislación diferente». «La única cosa en común es el certificado de profesionalidad, que es un curso de 420 horas y que sirve para toda Europa».
Por ser cursos «muy largos» había gente que no se animaba a hacerlos lo que, entre otros motivos, conllevó falta de personas para cubrir las plazas necesarias. «Pensando en el problema de la formación, Galicia sacó otro decreto con una reducción a 120 horas el curso, que vale para playa y piscina pero solo para aquí», aclara en relación a la comunidad autónoma gallega.
«Se da natación, prevención, rescate y primeros auxilios», apunta sobre los cursos para socorristas y que desde la Federación tienen marcha todo el año. A ellos, se suman algunos específicos por parte de determinados ayuntamientos.
En cuanto a las pruebas que deben hacer, afirma que son diferentes según los municipios. Algunos hacen una convocatoria con una prueba de RCP, prueba teórica, de playa, de piscina y entrevista. Otros solo prueba teórica y de playa.
En relación a la formación, el Diario Oficial de Galicia (DOG) publicó el pasado mes de febrero las convocatorias de la Academia Galega de Seguridade Pública (Agasp) para formar a personal de socorrismo. Entre los requisitos, ser mayores de edad y tener el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).
Deben superar la prueba combinada con aletas del primer módulo formativo. A ello se suman cursos de reciclaje de socorrismo acuático para los que quieran renovar su inscripción en el registro profesional del personal de socorrismo, información y primeros auxilios de Galicia.

