El BNG ha demandado al Gobierno central que apueste por crear una empresa pública para gestionar los planes alternativos de transporte (PAT) de Renfe.
De este modo, han destacado los nacionalistas en una nota de prensa, se pretende reforzar los mecanismos de respuesta ante interrupciones en el servicio, tal y como sucedió en la red ferroviaria con origen y destino Vigo a principios del mes de febrero debido a la mala climatología, cuando «no se ofreció ninguna alternativa por carretera».
La senadora del BNG, Carme da Silva, ha señalado que esta opción permitiría garantizar un servicio «eficaz, transparente y adaptado a las necesidades de Galicia».
Para la representante del Bloque, «no es admisible» que Galicia «se quede aislada por decisiones unilaterales sin garantizar alternativas de movilidad». Además, ha apuntado que la solución no debería pasar por una sociedad mixta en la que «el control público quede diluido».
Tras anunciar Renfe que creará una empresa de autobuses propia para aligerar la respuesta cuando se producen incidencias, la senadora ha reclamado al Ejecutivo que haga públicas las características completas de la sociedad, participada en un 49% por la operadora pública y en un 51% por el adjudicatario.
En esta línea, ha pedido a la administración central que explique las condiciones concretas de la licitación y los criterios de adjudicación, el tamaño real de la flota de autobuses prevista, el número de personas conductoras que integrarán la plantilla, la distribución territorial y la organización operativa de los PAT ante incidencias comunes y extraordinarias.
«Si el objetivo es mejorar la capacidad de respuesta ante cancelaciones e incidencias, la fórmula más idónea sería la creación de una empresa íntegramente pública que reforzara el carácter estratégico del transporte ferroviario y evitara la dependencia de intereses privados en un ámbito esencial para la cohesión territorial», ha defendido da Silva.
FLOTA DESCENTRALIZADA
Asimismo, dentro de esta nueva estructura, el BNG ha manifestado que apuesta por una flota descentralizada y con base permanente en Galicia, dotada de autobuses y personal suficiente para hacer frente a las incidencias que se produzcan en la red ferroviaria gallega, especialmente en contextos de temporales u obras prolongadas.
«No es suficiente con anunciar un supuesto ahorro económico de entre el 10% y el 15%. Lo prioritario es garantizar un servicio público eficaz y que Galicia no vuelva a quedarse sin alternativas cuando se suspenden trenes», ha reivindicado la senadora.

