La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha decidido no repetir como candidata en las próximas elecciones generales, según ha comunicado mediante una carta publicada en sus redes sociales, en la cual apunta que es «un paso muy meditado».
Su futuro político era una de las incógnitas que se cernían sobre la refundación de la alianza electoral de los partidos de Sumar en el Gobierno.
Precisamente Comuns, Sumar, IU y Más Madrid mostraron ese compromiso público durante un acto el pasado sábado al que se ausentó la ministra de Trabajo.
Díaz fue la cabeza de cartel de la coalición Sumar en las pasadas elecciones generales de 2023, que cosechó más de tres millones de votos en dichos comicios y fue clave para la conformación del actual Gobierno de coalición junto al PSOE.
PERFIL
Nacida en la localidad coruñesa de Fene en 1971 e hija del histórico dirigente de CC.OO. en Galicia Suso Díaz, Yolanda Díaz es licenciada en Derecho y tiene formación de postgrado en Recursos Humanos, Relaciones Laborales y en Urbanismo. Ejerció como abogada laboralista en varios despachos hasta formar el suyo propio en Ferrol.
Su salto a la política fue de la mano de IU, formación de la cual llegó a ser coordinadora en Galicia (cargo que dejó en 2017), y en 2007 fue elegida edil en el Ayuntamiento de Ferrol, donde formó un Gobierno de coalición con el PSOE y ejerció como teniente de alcalde.
También fue candidata de IU en las elecciones autonómicas gallegas de 2005 y 2009, sin obtener representación, pero sí lo logró posteriormente en 2012, al encabezar una candidatura amplia de fuerzas de izquierda (con Anova y Equo) bajo la marca Alternativa Galega de Esquerda (AGE).
Además, en los comicios de 2012 contó entre sus asesores con Pablo Iglesias, que dos años después lanzaría Podemos, y con el que entabló una relación política y de sintonía que se prolongaría durante años, aunque actualmente mantienen posiciones distanciadas.
También en esa etapa hizo labor de oposición al actual líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. Con las elecciones generales de 2015, dio el salto a la política nacional al ser elegida diputada por la circunscripción de Galicia bajo la coalición En Marea, que integró a Anova, Podemos e IU. Fue un proyecto de reagrupación de la izquierda que evoca a la actual plataforma Sumar.
A partir de entonces, se convirtió en uno de los referentes del grupo confedereal, adscrita siempre a parcelas relacionadas con la economía y la industria, y comenzó a formar parte del núcleo cercano a Iglesias en el espacio confederal, con quien comparte el criterio tras las elecciones de 2019 que el acuerdo con el PSOE debía implicar su presencia en un Gobierno de coalición.
Precisamente en otoño de ese año toma la decisión de dejar la militancia de IU, en discrepancia por la postura de la ejecutiva comandada por Alberto Garzón de suscribir un pacto de investidura aunque no implicara entrar en el Ejecutivo, y su adscripción política se limita exclusivamente al PCE.
Fue Iglesias quien le propuso como ministra de Trabajo y Economía Social, por la cuota de Unidas Podemos, al presidente Pedro Sánchez, una de las carteras más significativas del socio minoritario del Ejecutivo, cargo al que accedió en enero de 2020.

