La Dirección Xeral de Emerxencias e Interior mantiene activo el plan de vigilancia sobre el caudal de los ríos de cara a prevenir inundaciones (Plan Inungal) y, dentro de él, ha elevado a nivel rojo por un «riesgo de desbordamiento» al Miño en A Peroxa (Ourense), el Mandeo en Coirós (A Coruña), el Mendo en Betanzos (A Coruña) y el Sar en Bertamiráns (Ames, A Coruña).
De esta forma, el control se establece sobre todos los ríos de la comunidad, pero con «especial atención» a estos cursos dado su nivel «muy elevado de caudal». En estos casos, el riesgo de desbordamiento puede afectar a zonas habitadas y vías de comunicación.
Además, también sigue con especial atención otros ríos en nivel naranja que presentan riesgo de desbordamientos. Así se incluyen, en la provincia de A Coruña, el Mero (Betanzos y Cambre), Xubia (San Sadurniño) Barcés (Abegondo), Anllóns (Culleredo), Tambre (Oroso y Trazo) y el riachuelo Xundarana (Pobra do Caramiñal).
En Pontevedra, las miradas están sobre el Gallo (Cuntis), Umia (Ribadumia), O Con (Vilafarcía) Bermaña (Caldas), Lérez (Pontevedra), Baltar (Sanxenxo), Miñor (Gondomar), Cabeiro (Redondela), Lagares y Eifonso (Vigo) y Miño (Salvaterra de Miño).
Finalmente, en la provincia de Ourense, también se vigilará el Avia (Ribadavia), Limia (Bande), Támega (Oímbra), mientras que en Lugo ninguno se encuentra en nivel naranja.

